El presidente Javier Milei defendió la liberalización de la economía y cuestionó a empresarios que, según dijo, se benefician de regulaciones estatales, durante su discurso en el Consejo de las Américas en Buenos Aires.
El presidente Javier Milei defendió este jueves la liberalización de la economía y criticó a empresarios que, según sus declaraciones, se benefician de regulaciones estatales. El mandatario expresó que “atrás de cada regulación hay un kiosco” y se refirió a Techint y al sector de los neumáticos al afirmar: “Los hijos de puta prebendarios tienen que quebrar”.
Milei pronunció estas palabras durante su discurso de cierre del Consejo de las Américas, realizado en el hotel Alvear, en la ciudad de Buenos Aires.
En su exposición, reiteró críticas hacia Techint por las regulaciones que existían para exportar chatarra, que según él permitían a esa empresa obtener insumos a precios bajos. También se refirió al sector de los neumáticos: “Si ahora entran a 100 dólares, como valen en todos los países, las personas tienen u$s300 para gastar en otro lado”.
Durante casi una hora, y con un tono que algunos asistentes calificaron como electoral, Milei defendió el modelo económico y el plan de desregulaciones impulsado por el ministro Federico Sturzenegger. Sobre este último, dijo: “La realidad es que, cuando ustedes vean a un sorete criticando a Federico, es porque le está tocando un negocio a un prebendario, a un chorro y a un corrupto. Por eso lo putean tanto cuando hace su trabajo, y miren que sacó 17.000 regulaciones”.
Sturzenegger ha sido objetado tras el retiro del capítulo sobre venta de tierras a extranjeros del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada. Milei continuó: “¿Es justo defender un sistema corrupto para que se beneficie un empresario prebendario y su contraparte política? Los hijos de puta prebendarios tienen que quebrar”.
Si bien recibió aplausos, también se observaron gestos de incomodidad entre los presentes por sus expresiones. Además, cuestionó a quienes pretenden sostener precios más altos para proteger mercados locales y afirmó que la Argentina necesita adaptarse a un escenario de mayor competencia internacional.
“Si quieren vender la misma remera que hacen los chinos 5 ó 10 veces más cara, me parece que estamos en un problema”, alertó. Y añadió que la alternativa es “no querer entenderlo, resistirnos y ser cada día un poquito peor, o mucho peor”.
En relación al consumo, salarios y desempleo, Milei relativizó el cierre de empresas y la caída del consumo. “Es cierto que desaparecen empresas, pero son empresas de un empleado, mientras abren otras de diez empleados”, dijo.
También calificó como “estupideces” las alusiones a que “la gente no llega a fin de mes”, y contrastó los índices de inflación del último año con los de gobiernos anteriores. Hizo hincapié en la inflación mayorista publicada por el Indec, que fue del 0,8 por ciento: “Mal que le pese a los medios y los economistas, arrancó con cero, así que haré otro recital como había prometido”.
De cara a 2027, el jefe de Estado se mostró esperanzado en que “los argentinos no quieran volver al pasado y quieran ser Cuba”, y repitió críticas hacia “zurdos”, “pañuelitos verdes”, medios de comunicación y economistas que no coinciden con su plan de gobierno.
