El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, anunció que en las próximas semanas se retomará la negociación salarial con gremios estatales y docentes, al admitir que los salarios están retrasados frente a la inflación.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, anticipó este martes que la provincia retomará en las próximas semanas la negociación salarial con los gremios estatales y docentes, con el objetivo de revisar la evolución de los ingresos frente a la inflación y avanzar en una recomposición de los haberes durante el segundo semestre.
“Vamos a charlar ahora cuando termine junio. Vamos a ver cuál fue el impacto de la inflación y cuál el de la recomposición salarial que habíamos dispuesto en función del aumento de precios proyectado. Y por supuesto que vamos a recomponer”, afirmó el mandatario en diálogo con la prensa en la ciudad de Santa Fe.
La definición del gobernador llega en medio de los reclamos de distintos sectores sindicales, que en los últimos días insistieron con la necesidad de reabrir la discusión paritaria ante el deterioro del poder adquisitivo. En ese marco, Pullaro reconoció que la situación económica golpea con fuerza a los hogares y admitió que los salarios vienen corriendo por detrás del costo de vida.
“La gente está muy mal”, sostuvo el mandatario provincial, al tiempo que remarcó que el impacto se siente especialmente en la clase media y en los sectores de ingresos medios y bajos. “Los salarios están muy atrasados”, agregó, y señaló que si bien algunos indicadores macroeconómicos muestran cierta estabilización, esa mejora todavía no se traduce en la economía cotidiana de las familias.
Durante el primer semestre de 2026, el gobierno santafesino otorgó un aumento salarial acumulado del 12,5% para los trabajadores estatales y docentes. La suba se distribuyó de manera escalonada: 2,6% en enero, 2,1% en febrero, 2,2% en marzo, 2% en abril, 2% en mayo y 1,6% en junio.
Sin embargo, desde los gremios advirtieron que ese esquema quedó por debajo de la inflación y reclamaron una nueva convocatoria. En el caso de Amsafé, el sindicato docente pidió una suba del 35% para recuperar el poder adquisitivo perdido, además de la implementación de una cláusula gatillo que permita actualizar los salarios de acuerdo con la evolución de los precios.
Con este escenario, la Casa Gris se prepara para retomar una negociación que asoma como una de las discusiones centrales del segundo semestre, en un contexto de fuerte presión sobre los ingresos y con los gremios en alerta por la necesidad de una mejora salarial que compense el atraso acumulado.
