La caída de la recaudación profundiza el ajuste nacional y alerta a los gobernadores
La radiografía de las cuentas públicas nacionales de mayo de 2026 enciende luces de alerta para las arcas provinciales. La contracción de la actividad sigue pasando factura a los ingresos del Estado Nacional, configurando un escenario donde el superávit se mantiene a flote en gran medida gracias a ingresos extraordinarios.
En cinco meses, el gasto primario del gobierno central se redujo 3,1% y las transferencias corrientes a las provincias sufrieron un drástico recorte del 29,1% en términos reales.
Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) señala la tendencia de menos recursos y fuertes recortes en las transferencias subnacionales. Durante los primeros cinco meses de 2026, los ingresos totales del Sector Público Nacional experimentaron una contracción real interanual del 4,3%.
Caída de ingresos tributarios
Este retroceso se explica fundamentalmente por una caída del 6,1% real en los ingresos tributarios durante el mismo período, la cual no logró ser compensada por una suba del 19,4% en los ingresos no tributarios. En el mes de mayo, la recaudación tributaria bajó un 2,4% real interanual y los ingresos no tributarios se desplomaron un 22,5%.
Para las provincias, el impacto de esta sequía de recursos se tradujo en un severo ajuste por el lado del gasto nacional. El reporte señala que, en el acumulado de los primeros cinco meses del año, las transferencias corrientes a las provincias sufrieron un recorte del 29,1% en términos reales. En mayo, la caída en estas transferencias corrientes fue del 24,0%, acompañada por un desplome del 35,4% en los gastos de capital destinados a las jurisdicciones del interior.
Salvavidas privatizador
El balance fiscal del Gobierno Nacional muestra números en verde, pero la calidad de ese superávit expone una fuerte dependencia de las privatizaciones. En los primeros cinco meses de 2026, el superávit primario alcanzó los $8.558.073 millones, lo que representa una baja real del 12,0% respecto al mismo período de 2025. Sin embargo, si se excluyeran los ingresos generados por las privatizaciones, el superávit primario caería a $7.398.894 millones, profundizando la retracción al 24,0% real.
A nivel financiero, el superávit financiero acumulado fue de $2.648.854 millones, marcando una baja del 25,2% real interanual. Sin el oxígeno aportado por las ventas de empresas públicas, ese superávit se habría reducido a $1.489.675 millones, lo que hubiera significado un virtual derrumbe del 58,0% en términos reales.
El mapa del ajuste
La estrategia de la Casa Rosada para equilibrar las cuentas incluyó una caída real interanual del gasto primario del 3,1% en los primeros cinco meses y del 2,2% en mayo. De los 16 componentes del gasto analizados por el IARAF en lo que va del año, 11 experimentaron recortes. Las áreas más golpeadas por el ajuste a nivel nacional fueron los subsidios a Otras funciones, que se desplomaron un 90,6%. Le siguieron las transferencias corrientes a provincias (-29,1%) y el rubro de Otros programas sociales (-24,6%).
El ajuste también recayó sobre el propio peso del Estado nacional: en mayo, el gasto salarial se contrajo un 4,7% real interanual.
¿Dónde se incrementó el gasto?
A pesar de la restricción presupuestaria, el gobierno incrementó su nivel de ejecución en 5 rubros específicos durante los primeros cinco meses del año. El aumento más disruptivo se dio en el gasto en subsidios a la energía, que escaló un 59,9% interanual. Las transferencias a universidades crecieron un 10,6% acumulado (marcando un salto del 78,5% en mayo). Las jubilaciones y pensiones contributivas registraron una mejora del 2,3% en cinco meses, mientras que la Asignación Universal para Protección Social subió un 2,0% en el período acumulado. A esto se sumaron las prestaciones del INSSJP, con una variación positiva del 10,6% interanual en mayo.
