La familia del jugador de vóley de Central Córdoba, cuyo cuerpo fue hallado sin vida en noviembre de 2024, solicitó a la Fiscalía Regional de Rosario explicaciones por la demora en la entrega de un informe pericial.
La familia de Giovani Mvogo Eteme, el joven jugador de vóley de Central Córdoba cuyo cuerpo apareció sin vida el 28 de noviembre de 2024 en la zona del parque de España, realizó una nueva presentación en la Fiscalía Regional de Rosario. En la misma, objetó la «prolongada» demora del informe de una pericia oficial tras un simulacro realizado hace 10 meses.
La última novedad del caso ocurrió el 2 de marzo, cuando se realizó un barrido con luminol sobre la fachada donde presuntamente el joven cayó al vacío o fue arrojado. La pericia dio resultados negativos, lo que elevó la presunción de la familia de que el joven «nunca pudo haberse suicidado y lo mataron».
Presentación oficial
Representantes del Centro de Asistencia Judicial de Rosario (CAJ), asesores de la familia, se presentaron el último martes en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) para solicitar a la fiscal Mariana Prunotto los motivos de la «prolongada» demora del informe. El reclamo surgió a raíz de las «numerosas consultas» realizadas por la madre de Giovani, Vanesa Palavecino, al equipo de asesores legales del CAJ, que acompaña a la familia en la causa caratulada como «muerte dudosa», tras descartarse la hipótesis inicial de «suicidio, sin la intervención de terceros».
En la solicitud se manifestó preocupación por los diez meses transcurridos desde el 7 de agosto de 2024, cuando se llevó a cabo un simulacro de caída de altura desde la parte superior del parque de España, donde se presume que el joven pudo haber caído entre las 4 y las 4.40 de la madrugada, sin presencia de testigos y con cámaras de videovigilancia que no funcionaban.
En el pedido también se mencionó la necesidad de la madre de entrevistarse con el fiscal regional Matías Merlo para reclamar avances. Hasta el momento no hay personas imputadas ni testigos que puedan dar cuenta de lo sucedido frente al río Paraná.
Simulacro de caída
La reconstrucción del hecho cuenta con una declaración testimonial de un agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), identificado como S. B., quien denunció al 911 el hallazgo del cuerpo aquella madrugada y participó del simulacro realizado el 7 de agosto de 2024. Esa mañana, el uniformado realizó el recorrido acompañado por peritos, abogados, padres de Giovani y la fiscal Prunotto, para indicar precisiones sobre el hallazgo.
Se trató de una reconstrucción sin precedentes en Rosario, que incluyó un simulacro con un maniquí al que arrojaron de diversas formas para ensayar posibles maniobras y posibilidades de caída de altura. El perito de parte de la familia ya tiene una conclusión al respecto, por lo que reclaman el informe oficial para cotejar datos y establecer posibles causas de muerte.
La familia sostiene la teoría de un asesinato, incluso cuando se conoció el resultado de la pericia realizada en marzo pasado en un aire acondicionado y un toldo de la fachada este del colegio, que da hacia el río Paraná. Ese estudio arrojó resultados negativos, con lo cual elevó la presunción de su familia de que al joven «lo mataron».
«No hay rastros, no hay ADN, no hay nada. El cuerpo de Giovani no tocó ni rozó elementos, de modo que los golpes que presentaba el cuerpo como consecuencia de una caída quedaron descartados por completo», afirmó Vanesa Palavecino, madre de la víctima.
La misma información respecto a los resultados fue confirmada en marzo pasado por la Fiscalía y el CAJ, que asesora a la familia desde que la carátula cambió de suicidio a muerte dudosa.
La pieza que falta
Hasta el momento ninguna de las partes pudo explicar por qué y hacia dónde se dirigió Giovani aquella noche. Lo único acreditado es que tomó un ómnibus de la línea 132 a la 1.01 en el barrio Puente Gallego, donde vivía con su padre. No hay otro testigo hasta el momento capaz de aportar datos certeros y fehacientes.
Lo único concreto en la causa es la declaración testimonial del agente de la PSA que participó del simulacro. De acuerdo a su versión, se asomó por el borde del tapial de la parte superior y halló el cuerpo del joven tendido en el ingreso al Colegio. Para la familia, la versión del efectivo «tiene contradicciones», al asegurar que «jamás podría haber enviado una foto del amanecer a su superior por el horario del hallazgo del cuerpo y la salida del sol», según declararon.
