La Justicia imputó a Axel Mendoza por el delito de femicidio y ordenó su prisión preventiva en el marco de la causa por la muerte de Débora Giuliana Bordón, ocurrida el martes en la ciudad.
En el marco de la investigación por el femicidio de Débora Giuliana Bordón, ocurrido durante la madrugada del martes en la ciudad, la Justicia resolvió imputar a Axel Mendoza por el delito de femicidio y le dictó la prisión preventiva por el plazo de ley. La decisión del magistrado dio respuesta favorable a la calificación legal e instancia cautelar solicitadas por la Fiscalía.
El crimen se perpetró en las primeras horas del martes. Gracias al trabajo conjunto del Ministerio Público de la Acusación y la Brigada de Trata de la Policía de Investigaciones (PDI), el imputado fue aprehendido a las pocas horas del hecho, alrededor de las 6 de la mañana, luego de haberse dado a la fuga. Al momento de la detención, Mendoza se encontraba acompañado por su madre.
Múltiples puñaladas y un ataque a traición
El preinforme de autopsia incorporado a la causa arrojó que Débora sufrió múltiples lesiones provocadas con un arma blanca y de extrema gravedad. La reconstrucción de la secuencia del ataque fue sostenida por el aporte de testigos y vecinos de la zona, quienes ayudaron a precisar el minuto a minuto del hecho e identificar al agresor.
Respecto al vínculo, la Fiscalía indicó que la víctima acudió al domicilio tras ser contactada de forma previa por Mendoza para realizar un trabajo. Según se ventiló en la audiencia, la joven no conocía con precisión la zona y se trasladó hasta el lugar en un servicio de Uber. En la cartera de la víctima se halló un teléfono con el registro del contacto bajo la denominación «ale cliente» y el mensaje «voy». Un segundo dispositivo fue rescatado y ambos están en el Laboratorio de Informática Forense (LIF) para su peritaje.
Un mensaje revelador y antecedentes de violencia
Aunque Mendoza no contaba con antecedentes penales formales por violencia de género, el legajo sumó testimonios de dos ex parejas que dieron cuenta ante el juez del perfil del imputado y de la dinámica violenta en sus relaciones pasadas.
Asimismo, sumó peso en la acusación la existencia de un mensaje de WhatsApp que Mendoza envió a una ex pareja horas después de haber cometido el crimen. Para la Fiscalía, la comunicación constituye un reconocimiento implícito de su autoría en el femicidio.
Por el momento, las tareas periciales continúan para terminar de precisar los perfiles informáticos de los dispositivos secuestrados y esclarecer todas las circunstancias previas y posteriores al desenlace fatal.
