La Policía de Investigaciones (PDI) realizó este martes un nuevo allanamiento en la vivienda de Hugo Grasso, propietario del bar Pago del Sur, mientras su hijo permanece demorado. El local cerró sus puertas por duelo.
La Policía de Investigaciones (PDI) revisó nuevamente este martes la casa de Hugo Grasso, propietario del bar Pago del Sur, en el marco de la investigación por su fallecimiento. El local amaneció con las puertas cerradas por duelo, y uno de sus hijos continúa demorado por orden judicial.
Las fuerzas de seguridad provinciales organizaron un operativo especial para custodiar la vivienda ubicada en Bonpland al 800. Un equipo especial ingresó después de las 9 de la mañana con el fin de profundizar la pesquisa en torno a la muerte del titular del reconocido local gastronómico.
El bar, que funcionaba desde principios de los 90 en la intersección de las avenidas San Martín y Uriburu, tenía las persianas bajas. En la ochava sudeste se había colocado una hoja impresa que anunciaba el duelo por el deceso de Huguito, como era conocido el hombre de 61 años.
¿Qué se sabe de la muerte de Hugo Grasso?
Grasso falleció poco después de las 13 del lunes mientras se encontraba en su casa, a pocos metros de su negocio. Su hijo de 34 años también estaba en el domicilio. Los primeros reportes del operativo no indican la presencia de otras personas en ese momento.
El hijo declaró a la policía que estaba en el living y escuchó un ruido fuerte. Al dirigirse a buscar a su padre, advirtió que tenía una herida de arma de fuego en el abdomen.
La primera declaración recogida por los investigadores sugirió la hipótesis del suicidio. Sin embargo, la fiscal Paula Barros solicitó el arresto del hijo del empresario ante dudas sobre el testimonio y los resultados del primer procedimiento realizado durante la tarde.
Entre la evidencia hallada en la vivienda, los agentes secuestraron un revólver calibre 32. Según información oficial, el arma estaba guardada en un mueble cuando ingresaron, por lo que no estaba al alcance de la persona fallecida.
Conmoción en el tradicional bar Pago del Sur
El despliegue de las fuerzas de seguridad atrajo la atención de los vecinos de San Martín y Uriburu el día de la muerte de Huguito. Este martes a primera hora, la secuencia se repitió ante el retorno de la PDI para realizar nuevos peritajes solicitados por la fiscal.
Fuentes oficiales explicaron que la fiscal detectó contradicciones entre el relato del hombre demorado y los resultados de las primeras medidas probatorias. En particular, la funcionaria decidió impulsar una inspección exhaustiva del sitio donde encontraron el cuerpo del comerciante.
A menos de 24 horas del inicio de la investigación, el MPA no descartaba la posibilidad de un homicidio, pero la hipótesis tampoco estaba confirmada. El testigo principal continuaba bajo custodia de las fuerzas de seguridad a la espera del avance de la investigación.
A pocos metros de la vivienda de Grasso, Pago del Sur permanecía totalmente cerrado. Muchos de sus clientes frecuentes son vecinos de la zona que manifestaron consternación por la muerte del dueño del bar y el trato familiar que mantenían desde hace tiempo.
Pasadas las nueve de la mañana, un hombre que se identificó como amigo de Huguito Grasso se acercó a la casa de la cortada Bonpland y declaró que el propietario del local gastronómico había vendido «todo lo que tenía» para mantener el negocio en marcha. «Luchó durante 30 años y no le quedó absolutamente nada», afirmó.
El amigo de Grasso sostuvo que era «una persona muy cerrada» a la hora de hablar de sus problemas económicos. Agregó que el dueño del bar solía decir: «Lo más fácil es pegarme un tiro y listo». «Venía muy cargado de problemas como todos los que tenemos comercios. Estamos pasando una situación muy mala», manifestó. También indicó que estuvo con el hijo de Grasso antes de que lo demoraran: «Te lo digo como padre y también soy abuelo. Estaba shockeado el pibe, no caía en lo que había pasado. Es una situación de mierda, no entendía nada».
