La Universidad Nacional de Rosario (UNR) inició la etapa de puesta en funcionamiento de su planta pública de alimentos, que proyecta producir 320 mil raciones al año para sectores vulnerables de Rosario y la región.
La Universidad Nacional de Rosario (UNR) dio un nuevo paso en su proyecto de planta pública de alimentos, que entró en etapa de puesta en funcionamiento tras demoras por inflación, cambios políticos y crisis presupuestaria universitaria. La nueva fase fue presentada esta semana junto a Fundación Cargill y empresas privadas que aportaron financiamiento, equipamiento e infraestructura.
Según estimaciones de la universidad, la planta podría producir durante su primer año el equivalente a 320 mil raciones alimentarias. El proyecto fue anunciado en marzo de 2021, en contexto de pospandemia y crisis alimentaria, con el objetivo de desarrollar alimentos nutritivos para sectores vulnerables, en articulación con organizaciones sociales, comedores y el municipio.
La iniciativa contempla la elaboración de comidas deshidratadas de alto valor nutricional y fácil preparación, producidas en el marco de investigación y desarrollo universitario. La planta se construyó en el predio de Francia 754, donde antes funcionaba el comedor universitario del Área Salud.
Las obras comenzaron tras el anuncio original, pero la iniciativa atravesó obstáculos por el contexto inflacionario, el cambio de gobierno nacional y las dificultades presupuestarias del sistema universitario. Con la infraestructura edilicia terminada, la UNR busca activar la planta a partir de nuevos acuerdos institucionales y aportes privados.
La planta estará orientada a la producción de alimentos no perecederos bajo estándares de calidad e inocuidad alimentaria. Además, funcionará como espacio de capacitación, prácticas para estudiantes, desarrollo científico y transferencia tecnológica. El diseño original contempla fórmulas alimentarias a base de lentejas, arroz, fideos, vegetales deshidratados, vitaminas, proteínas y minerales, con recetas como guiso de lentejas, arroz primavera, wok de fideos y soufflé de verduras.
Alrededor del 85% de la inversión total provino de aportes privados, según informó la UNR. Entre los actores principales se encuentra Cargill, cuya fundación colaboró con equipamiento, logística y apoyo económico. También participaron empresas vinculadas a ingeniería, energía y servicios industriales.
Durante la presentación oficial, el rector de la UNR, Franco Bartolacci, sostuvo que la planta representa una herramienta para conectar conocimiento científico con necesidades sociales. «Hace mucho tiempo soñábamos con tener esta herramienta», afirmó. En 2021, Bartolacci había definido al hambre como «el problema más grave y urgente que tiene Argentina».
La expectativa de la UNR es que la planta se transforme en una herramienta estable de desarrollo alimentario, tecnológico y formativo para Rosario y la región.
