El presidente provisional del Senado, Felipe Michlig, se refirió a las ausencias de senadores del oficialismo en la sesión del 22 de octubre, donde se dio media sanción a un proyecto del Ejecutivo sobre violencia de género. La norma pasó con quórum ajustado y respaldo opositor.
La Cámara de Senadores de Santa Fe dio media sanción el jueves 22 de octubre a un proyecto de ley del Ejecutivo sobre violencia de género, con quórum ajustado y respaldo de senadores de la oposición. La norma, de casi 90 artículos, fue aprobada sobre tablas y ahora pasa a la Cámara de Diputados.
El presidente provisional del Senado, Felipe Michlig, se refirió a las ausencias de senadores del bloque oficialista durante la sesión. «Sé que hay opiniones encontradas en nuestro bloque, diversas, que hay miradas distintas… Por eso reconozco especialmente a los que están hoy presentes, y que (en algunos casos) incluso pensando distinto se quedaron para dar quórum y tratar las leyes que nos pide el Ejecutivo», declaró Michlig desde la presidencia de la Cámara.
El quórum se sostuvo con 12 de 19 senadores, incluyendo dos del bloque opositor. Michlig había contado pares durante la tarde para asegurar la sesión. «Son dos sesiones al mes», graficó el senador radical al referirse a la obligación de los legisladores de garantizar el quórum. «La gente nos ha elegido para dar respuestas», agregó.
Respecto al contenido de la ley, Michlig sostuvo que podrá haber cambios en Diputados y que «tal vez no sea la solución definitiva», pero que en una semana se brindan «herramientas a quienes nos dan todos los días seguridad y contención». El proyecto busca prevenir femicidios.
El senador también pidió a los diputados dar celeridad al tema y recordó que hay proyectos del Ejecutivo sobre seguridad que ingresaron por el Senado hace cinco meses y aún esperan tratamiento. Asimismo, se refirió a una diputada que había calificado al Senado de «machista» y le reprochó «mirar la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio».
La sesión se realizó sin orden del día y sin reunión previa de la Comisión de Labor Parlamentaria, según indicaron fuentes parlamentarias. Se decidió avanzar en una semana para tratar el mensaje del Ejecutivo, sin tiempo para revisar eventuales cuestionamientos constitucionales o el temor a un «forum shopping» (elección del juzgado que suele dar la razón).
