Las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay, impulsadas por precipitaciones en la región y aportes desde Brasil, afectan a varias provincias del Litoral. En Santa Fe, Reconquista superó el nivel de alerta y se espera que la crecida continúe.
La emergencia hídrica continúa en el Litoral argentino debido a las crecientes de los ríos Paraná y Uruguay, originadas por precipitaciones en la región y por los aportes desde Brasil, donde las lluvias alimentan las cuencas superiores de los principales cursos de agua.
Una onda de crecida se desplaza río abajo durante varios días, elevando los niveles en localidades alejadas de las zonas de tormenta. La saturación de los suelos reduce la capacidad de absorción y favorece los desbordes de arroyos y anegamientos.
Las autoridades de diferentes distritos mantienen un seguimiento desde las cuencas del noreste argentino y el sur de Brasil hasta Santa Fe, Entre Ríos y el Delta del Paraná.
Corrientes
Corrientes es una de las provincias más afectadas. Recibe el impacto de los ríos Paraná y Uruguay, cuyas cuencas superiores están en Brasil pero responden a precipitaciones y dinámicas hidrológicas diferentes.
En el caso del Paraná, las lluvias en el sur de Brasil incrementan los aportes de la cuenca alta. El Iguazú suma su caudal después de recibir precipitaciones en su cuenca. Ambos sistemas confluyen en la Triple Frontera y alimentan el curso principal del Paraná, cuya creciente avanza hacia Misiones, Corrientes y provincias aguas abajo.
A estos aportes se suma la influencia de las descargas de la represa de Yacyretá. La central hidroeléctrica regula el nivel de su embalse mediante maniobras de descarga, pero no es la causa única de la creciente: el volumen de agua que recibe desde aguas arriba condiciona su funcionamiento y las variaciones del caudal que continúa hacia el sur.
El río Uruguay tiene una dinámica diferente. Recibe precipitaciones sobre su propia cuenca, principalmente en territorio brasileño, y transporta esos caudales hacia Corrientes y Entre Ríos. Por eso, ambos ríos pueden registrar niveles elevados al mismo tiempo, aunque no necesariamente alcancen sus máximos en las mismas fechas.
Corrientes capital e Itatí son dos de las localidades más comprometidas sobre el Paraná. Los registros de este jueves indican una altura de 7,38 metros en Corrientes capital, por encima de su cota de evacuación de 7 metros. En Itatí, el nivel informado llegó a 8,30 metros, también por encima de la referencia de evacuación.
Paso de la Patria permanece bajo vigilancia por la altura del Paraná, en particular sus sectores costeros y bajos. Goya es otro punto crítico: el Paraná llegó a 5,54 metros, por encima de la marca de alerta de 5,20 y cerca de la cota de evacuación de 5,70 metros. Bella Vista y Esquina también están bajo vigilancia por el posible avance de la onda de crecida.
En Paso de los Libres, el nivel del río Uruguay este jueves llegó a 7,93 metros, por encima de la marca de alerta de 7,50 aunque aún lejos de la cota de evacuación de 8,50 metros.
En Corrientes, según el último relevamiento, hay 391 personas evacuadas y alrededor de 15.000 afectadas. Goya, Santa Lucía y el paraje Paso Tala se encuentran entre los puntos con mayor cantidad de habitantes que debieron abandonar sus casas.
El panorama es complejo porque no se trata de una única inundación ni un solo río. Cada cuenca tiene su propia dinámica, pero sus efectos pueden potenciarse.
Misiones
Misiones enfrenta una combinación de crecidas regionales y problemas provocados por las lluvias locales. La provincia está atravesada por los ríos Paraná, Iguazú y Uruguay, que reciben agua de extensas cuencas ubicadas en Brasil y responden de manera diferente según la distribución de las precipitaciones.
El Iguazú, de persistir las lluvias en su cuenca, puede responder con aumentos rápidos de caudal y trasladar grandes volúmenes de agua hacia su desembocadura en el Paraná. Cuando ambos ríos presentan niveles elevados, la zona de Puerto Iguazú queda especialmente expuesta.
El reporte hidrológico de este jueves marca una altura del Paraná en Puerto Iguazú de 28,25 metros, por encima de la referencia de evacuación de 28 metros. Otras localidades comprometidas son Eldorado, Puerto Libertad, Puerto Esperanza y Puerto Rico.
La situación ya provocó restricciones en pasos fronterizos fluviales y el cierre del acceso al Parque Provincial Moconá por la crecida del arroyo Yabotí. El riesgo no se limita a los grandes ríos: los arroyos pueden crecer rápidamente después de lluvias intensas y comprometer puentes, caminos y zonas habitadas.
En el centro provincial, las precipitaciones recientes también afectaron a Campo Grande, Dos de Mayo, Aristóbulo del Valle y Salto Encantado. Algunos cursos de agua habían comenzado a bajar antes de las nuevas lluvias, pero persiste la amenaza de nuevos repuntes, agravados por suelos saturados y el anuncio de más precipitaciones.
Entre Ríos
En Entre Ríos se registran las crecidas de los grandes ríos y las lluvias que afectan directamente a los cursos internos de la provincia, como el Gualeguay.
El río Uruguay recibe aportes de precipitaciones sobre su cuenca superior, principalmente en Brasil. Sin embargo, su altura no evoluciona igual en todos sus tramos, sino que se rige por la onda de crecida.
Este jueves, Concordia registraba una altura de 10,44 metros, por debajo de la marca de alerta de 11 metros y de la cota de evacuación de 12,50. No obstante, el Uruguay estaba en fase de descenso.
En Concepción del Uruguay, la medición llegó a 5,24 metros, cerca de la marca de alerta de 5,30. En Boca Gualeguaychú, el registro fue de 2,56 metros, también debajo del alerta.
Sobre el Paraná, La Paz registró 5,37 metros, con preocupación porque podría superar la cota de alerta de 5,80 a partir del domingo.
Además de los grandes ríos, en Entre Ríos está el problema del Gualeguay, que atraviesa el interior provincial. Cuando los suelos están saturados, como ahora, el agua escurre hacia los cursos secundarios y puede provocar desbordes e inundaciones en zonas rurales y urbanas.
Santa Fe
En Santa Fe, la ciudad de Reconquista registró 5,14 metros sobre el Paraná este jueves, por encima de su nivel de alerta de 5,10 metros y por debajo de la cota de evacuación de 5,30 metros.
En Santa Fe capital, el Paraná estaba en 3,88 metros, bastante debajo de la alerta de 5,30 metros. Pero las proyecciones apuntan a una continuidad de la crecida durante los siguientes 15 días.
En Rosario, el registro del jueves fue de 3,54 metros, todavía lejos de la cota de alerta de 5 metros.
La evolución dependerá tanto del volumen de agua que desciende desde Corrientes y el norte de Santa Fe como de las precipitaciones que se registren en la propia provincia.
