Nicolás Marín, el trabajador que fue víctima de un robo el domingo en la esquina de Rondeau y Olivé, regresó este martes al mismo lugar con mercadería para volver a vender. También recibió un automóvil para trabajar en una aplicación de viajes.
El trabajador Nicolás Marín, víctima de un robo el domingo en la previa del clásico entre Rosario Central y Newell’s Old Boys, volvió este martes a la esquina de Rondeau y Olivé, en el barrio de Arroyito, donde había sufrido la sustracción de mercadería por parte de un grupo de personas. Según informó el propio Marín en declaraciones a Radio La Red Rosario, regresó con productos como camisetas y banderas para retomar su actividad comercial.
Marín, oriundo de Granadero Baigorria, también indicó que logró conseguir un automóvil para comenzar a trabajar como conductor en una aplicación de viajes. “Gracias a Dios estamos más que agradecidos con la gente. Muchos nos ayudaron a recuperar mercadería, que era lo más importante”, expresó.
El incidente ocurrió el domingo alrededor de las 14:30, cuando Marín se preparaba para vender artículos de ambos clubes en las inmediaciones del estadio. Un grupo de delincuentes que se movilizaba en motocicleta sustrajo aproximadamente el 85 por ciento de la mercadería. Las prendas de Central fueron las más afectadas. En el momento del hecho, Marín estaba acompañado por su hijo de 9 años.
La difusión del robo generó una respuesta solidaria de parte de la ciudadanía, dirigentes de Central y el jugador Ángel Di María, quienes contribuyeron a la recuperación de parte de los productos.
