Torneos de fútbol 5 femenino en Rosario crecieron de 8 equipos a más de 1000 jugadoras en 11 divisiones, según organizadoras.
En Rosario, los torneos amateurs de fútbol femenino registraron un crecimiento en la participación de jugadoras. Según organizadoras del torneo Copa Queens, el número de equipos pasó de 8 a más de 50 en los últimos años, con más de 1000 mujeres compitiendo en tres sedes: El Óvalo (Hipódromo de Rosario), Pichincha Point (Brown 3135) y Olimpicus (Tucumán 3140).
Mailén Lista Fernández, entrenadora del primer equipo de ADIUR que compite en la Asociación Rosarina y en la Copa Santa Fe, señaló que durante años los torneos de fútbol 5 fueron el único espacio para que las mujeres jugaran al fútbol de manera organizada. «Muchas arrancamos ahí: en el Viva las chicas, Fem Futbol y Copa Queens los que mejores organizaciones tuvieron y se sostuvieron en el tiempo», declaró.
Lista Fernández describió esos torneos como «espacios seguros» donde «solo éramos mujeres jugando a la pelota, sin que nos juzguen por jugar al fútbol, ni nos digan esto no es para ustedes».
Copa Queens comenzó en 2018 como parte de la marca LOYAL, que organizaba ligas de fútbol 5 masculino. Tras la pandemia, el torneo se independizó. Micaela Chambrone, organizadora de Copa Queens, explicó: «Entendí que debía fomentar la actividad, y lo hicimos a través de crear un espacio único para toda mujer que ya jugaba o deseaba animarse a jugar».
El torneo se estructura en 11 divisiones y los partidos se juegan los sábados y lunes. Las edades de las participantes van de 18 a 55 años, con autorización de tutores para menores. «Hay que darle lugar a esas chicas que nacieron con una pelota y que compartan cancha con aquellas que quizá no», afirmó Chambrone.
La organización sostiene que todas las funciones del torneo, incluyendo arbitraje, fotografía, atención médica y coordinación, están ocupadas por mujeres. «Sostenemos que la mujer tiene que estar en la toma de decisiones para que las cosas cambien», declaró Chambrone.
El crecimiento del fútbol femenino amateur también generó un impacto en el ámbito laboral. «Las chicas quieren mejorar para alzar la Copa», dijo Chambrone, y agregó: «Que haya crecido el fútbol femenino abrió otras fuentes de trabajo, el mercado creció y muchas otras personas encontraron ahí una oportunidad de desarrollo, laboral, profesional».
