El relevamiento del Observatorio Data Encuentro registró 383 inmuebles abandonados en la ciudad de Santa Fe, un incremento del 19,7% respecto de los 320 detectados cuatro meses atrás. El dato fue presentado durante el conversatorio sobre «Autonomía SF» organizado por el Concejo.
La cantidad de inmuebles en estado de abandono en la ciudad de Santa Fe, denominados «caries urbanas», pasó de 320 a 383 en los últimos cuatro meses, lo que representa un aumento del 19,7%. El dato surge del relevamiento del Observatorio Data Encuentro y fue dado a conocer durante la tercera mesa del conversatorio sobre «Autonomía SF», organizado por el Concejo Municipal.
La Arq. Julia Sarniotti, co-coordinadora del Observatorio Data Encuentro y especialista en Gestión Ambiental (UNL), presentó el número durante el debate sobre financiamiento para la gestión urbana, en el marco del ordenamiento territorial y las acciones climáticas. Según el mapa elaborado por la organización, las «caries urbanas» representan casi el 70% de los inmuebles relevados, mientras que el suelo vacante dentro de áreas servidas ocupa el restante 30%.
La distribución por distritos indica que el Centro concentra el 51,4% de los inmuebles abandonados, seguido por el Este con el 28,7% y el Oeste con el 6,3%. «Hablamos de inmuebles abandonados, entre edificios con bajo mantenimiento y vacancias urbanas, que tienen un gran potencial no sólo para regenerar la parcela en sí misma, sino para regenerar entornos urbanos degradados», declaró Sarniotti.
En la misma mesa participaron el politólogo Martín Carné, Doctor en Ciencia Política (UNL) e investigador del IHUCSO (UNL-Conicet), y la Arq. Natalia Fantino, de la Agencia de Hábitat de la Municipalidad. Carné señaló que «hay muchos lotes vacantes, inmuebles abandonados que están pidiendo a gritos ser intervenidos. No se desconoce la complejidad que supone gestionar cada uno de estos casos, donde hay ausencia de herederos, o donde incluso son suelos estatales que no se los puede incluir en su dominio».
Sarniotti también vinculó el ordenamiento territorial con la infraestructura sanitaria y el financiamiento. «No se puede hablar de planificación territorial separando esto de lo que es la infraestructura sanitaria. A la demanda en cloacas, por caso, alguien tendrá que financiarla», afirmó. Además, mencionó la necesidad de «evitar la expulsión de industrias al área metropolitana» y de generar una «caja de herramientas» propia para el financiamiento urbano, que incluya instrumentos como contribución por mejoras, convenios urbanísticos, partición municipal en valorizaciones inmobiliarias, reajustes de tierras, compensaciones por mayor edificabilidad, consorcios urbanísticos y banco de tierras.
«Lo ideal es volver más eficientes, claros y monitoreables los procedimientos, apuntando a la transparencia, la equidad y la previsibilidad», enfatizó la arquitecta. También planteó que «las ciudades producen valor; tienen cada vez más responsabilidades, pero sus fuentes tradicionales de financiamiento no crecen ni se diversifican al mismo ritmo. Entonces, ¿con qué recursos el municipio ejercerá su autonomía?»
El conversatorio forma parte de una serie de encuentros organizados por el Concejo Municipal para abordar la futura carta orgánica de la ciudad. El principal referente del Espacio Encuentro es el concejal Lucas Simoniello.
