El espacio, denominado Casa Grande, funcionará en barrio Corrientes y ofrecerá 20 plazas transitorias para personas mayores en situación de vulnerabilidad social.
El municipio de Rosario inaugurará durante agosto un hogar de tránsito para adultos mayores en situación de vulnerabilidad, denominado Casa Grande, en un edificio ubicado en Mitre y Biedma, en barrio Corrientes, cedido por el Centro Educativo Latinoamericano. La obra finalizará en los próximos días y la inauguración está prevista para mediados de agosto.
“Empezamos a ver que todos los indicadores sociales fueron en suba. Empezamos a desgranar esa demanda y estaba compuesta por adultos mayores con problemas sociales en general. No sólo alimentarios, sino también habitacionales y gente sola, con ruptura de sus lazos comunitarios y situaciones de aislamiento”, declaró el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat, Nicolás Gianelloni.
Según un diagnóstico municipal, Rosario cuenta con 143.331 personas mayores de 65 años, de las cuales más de 40.000 viven solas. Esa franja etaria creció un 14,6% entre 2013 y 2024, mientras que la población de 0 a 14 años aumentó apenas un 0,08%. Seis de cada diez personas mayores son mujeres y casi una de cada cinco personas que residen en la ciudad supera los 65 años. El distrito Centro concentra la mayor cantidad de adultos mayores, con cerca de 50.000 residentes, seguido por los distritos Noroeste, Sur y Norte.
El relevamiento indica que el 90,4% de las personas mayores percibe una jubilación o pensión y que el 92,3% cuenta con cobertura de salud mediante Pami, obra social o prepaga. “La mayoría tiene alguna jubilación o una pensión, pero esa cobertura social cada vez les garantiza menos derechos. Tenemos que trabajar para acompañarlos”, sostuvo Gianelloni.
Casa Grande funcionará como hogar de tránsito con 20 plazas, a diferencia de un geriátrico o residencia permanente. Durante el día operará como centro de día, integrado a la red de los 46 Centros Cuidar de la ciudad, con actividades recreativas, deportivas, culturales y de integración. Por la noche, el espacio quedará reservado para quienes permanezcan alojados transitoriamente. “La idea es que ese tiempo nos permita gestionar una jubilación o una pensión, revincularlos con sus familias y sus redes comunitarias y acompañarlos hasta que puedan volver a vivir por su cuenta”, explicó Gianelloni.
El ingreso no será por demanda espontánea, sino derivado por el área municipal de Adultos Mayores, el sistema público de salud o los equipos que intervienen con personas en situación de calle. En una primera etapa, el hogar estará orientado principalmente a varones mayores. “Habitualmente quienes presentan mayores problemas habitacionales son los varones. Lo vemos también en la población en situación de calle. En las mujeres predominan otras problemáticas, muchas vinculadas a situaciones de violencia de género, que hoy cuentan con otros dispositivos específicos”, afirmó el funcionario.
El programa Mil65, que incluye a Casa Grande, también contempla una línea de atención denominada “Todos Acompañados”, atendida por profesionales para detectar situaciones de soledad o fragilidad vincular, y la puesta en marcha de El Club de los Grandes, una red de actividades y beneficios para personas mayores en los seis distritos. Además, se desarrollarán circuitos culturales y un móvil itinerante que recorrerá los barrios acercando trámites y servicios municipales.
La meta del programa es identificar progresivamente a toda la población mayor de Rosario, mantener seguimiento activo sobre al menos el 70% de ella, lograr que el 60% participe en actividades comunitarias y registrar todas las situaciones detectadas de soledad no deseada para activar respuestas coordinadas entre las áreas de Salud y Desarrollo Humano.
