El fiscal especial del caso, Mauricio Pazarán, anunció que el análisis de llamadas telefónicas permitió detectar a 17 personas no identificadas previamente. Hay 168 procesados y 130 en prisión preventiva.
Las autoridades mexicanas informaron el lunes que identificaron a 17 nuevos implicados en la desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, ocurrida el 26 de septiembre de 2014 en Iguala, estado de Guerrero.
El fiscal especial para el caso, Mauricio Pazarán, declaró que el análisis de las llamadas telefónicas realizadas la noche del crimen permitió detectar «a 17 personas que no habían sido identificadas y que hoy son sujetas de investigación».
Pazarán agregó que las comunicaciones «evidenciaron comunicaciones entre servidores públicos, elementos policiales, personas vinculadas con grupos de la delincuencia organizada y particulares».
El funcionario señaló que se descubrieron llamadas entre los perpetradores y miembros de un horno crematorio de Iguala que también trabajaban para el servicio forense y el cementerio locales. En el sitio de la funeraria se halló un arma de procedencia ilegal y un hueso guardado en un cajón, explicó. En una búsqueda posterior se localizaron más restos óseos sin registro y piezas dentales.
El análisis de las comunicaciones también permitió identificar a un empleado público y a un policía municipal que usaron los teléfonos móviles de dos estudiantes días después de sus desapariciones.
Pazarán afirmó que existe un nuevo testigo «que participó directamente de los hechos, pero que en esa época era menor de edad». Fue detenido en abril e identificado como miembro del cartel Guerreros Unidos.
El fiscal subrayó que 168 personas están procesadas por el caso Ayotzinapa, de las cuales 130 se encuentran en prisión preventiva a la espera de juicio.
En agosto, un exgobernador fue detenido por haber ordenado eliminar videos de seguridad en Iguala la noche de la desaparición. El exfiscal general del estado también fue arrestado en 2022.
Las pesquisas apuntan a que los estudiantes fueron detenidos por policías, que los entregaron a un cartel local. Hasta ahora hay procesados, pero no condenados, y no se conoce el paradero de los cuerpos. Solo se han encontrado los de tres víctimas.
El sábado, miles de personas marcharon en Ciudad de México, como cada septiembre, para reclamar justicia por la desaparición de los 43 jóvenes que estudiaban para ser maestros rurales en Ayotzinapa.
