Un informe del IETSE indica que el 89,9% de los hogares cordobeses necesitaron algún tipo de crédito para comprar comida en junio, pese a una inflación minorista del 1,87%.
En Córdoba, solo el 10,1% de las familias pudo acceder a sus alimentos en junio sin necesidad de algún tipo de financiamiento, según el Informe Económico y Social del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE), vinculado al Centro de Almaceneros local. El estudio registró una inflación mensual del 1,87%, un acumulado del 16,9% en el primer semestre y del 33,1% interanual.
La canasta básica total, que define el umbral de pobreza para un hogar de cuatro integrantes, alcanzó los $1.957.700. En el mes subió un 1,7%, por debajo de la inflación general, pero en el semestre acumuló un 18,4% y en el último año un 36,3%, superando en ambos casos la inflación promedio. La canasta básica alimentaria, que marca el límite de indigencia, se ubicó en $1.070.289 para el mismo hogar tipo.
La encuesta que acompaña el informe señala que para el 56,6% de los hogares fue imposible acceder plenamente a la canasta básica de alimentos. Entre quienes sí pudieron acceder, 7 de cada 10 admitió haberlo hecho gracias a alguna ayuda estatal, como la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Tarjeta Alimentar u otro recurso. Además, el 53,2% de los encuestados indicó que durante junio algún integrante de la familia dejó al menos una comida del día por falta de medios.
Del 89,9% que requirió financiamiento, el 39,3% recurrió al fiado en comercios de barrio, el 38,4% utilizó tarjeta de crédito y el 11,2% obtuvo un préstamo de dinero. El IETSE atribuyó la baja inflación de junio a la menor incidencia de ajustes tarifarios en servicios públicos y al menor aumento en alimentos, el más bajo desde julio de 2025. No obstante, la entidad sostuvo que “la desaceleración de los precios aún no se traduce en una recuperación efectiva de los indicadores sociales ni del consumo de los hogares”.
