Este miércoles, dos testigos se presentaron en los tribunales de Comodoro Py y confirmaron haber prestado sus tarjetas de crédito para compras solicitadas por el exjefe de Gabinete Manuel Adorni, quien luego les pagó en efectivo. En uno de los testimonios se mencionó a la pareja del exfuncionario, Bettina Angeletti.
Dos nuevos testigos declararon este miércoles en Comodoro Py y confirmaron haber prestado sus tarjetas de crédito para comprar electrodomésticos a pedido del exjefe de Gabinete Manuel Adorni, quien luego les pagó en efectivo. En uno de los testimonios apareció involucrada la pareja del exfuncionario, Bettina Angeletti.
Gisela Kocsis, que trabaja en la Casa Rosada desde hace varios años y se desempeñó como secretaria del exfuncionario cuando era vocero presidencial, se presentó en Comodoro Py tras ser citada a pedido del fiscal Gerardo Pollicita. Su nombre había aparecido en el expediente cuando la Justicia analizó el celular del contratista Matías Tabar y se encontró la factura de una compra de $8,1 millones en sábanas y ropa blanca en el local Rosen The Store. Bajo juramento, Kocsis reconoció esa compra y añadió que la pareja del exfuncionario se presentó en el local con el efectivo para pagar la operación. Según la factura, a nombre de Kocsis, el total fue de $8.183.303,25 en junio de 2025. También mencionó otra compra de $400 mil por almohadas, realizada 20 días después.
Kocsis declaró que tiempo antes gestionó la compra de un lavavajillas y un lavarropas por $3,1 millones: los pagó con su tarjeta de crédito y después Adorni le dio el dinero en efectivo. Afirmó que esos electrodomésticos estaban destinados a la casa que compraron los Adorni en el country Indio Cuá de Exaltación de la Cruz.
El segundo testigo fue Luis Alujú, amigo “de toda la vida” de Adorni, según indicó este medio. Alujú también ejerció funciones en la Secretaría de Comunicación y Medios que encabezaba el exjefe de ministros. En un informe de la plataforma Mercado Libre surgió la compra de un proyector por $3,6 millones afrontada con dos tarjetas de crédito a su nombre. En sede judicial, el testigo confirmó la compra y dijo que se hizo desde el usuario de Adorni y que el producto habría sido entregado en el departamento de la Avenida Asamblea donde vivía el exfuncionario, que ahora está a la venta.
Los testimonios de este miércoles aportaron más elementos sobre la utilización de tarjetas de crédito de personas del entorno laboral para realizar compras. Kocsis y Alujú fueron parte de una tanda de testimonios que inauguró el lunes Laura Schiuma, otra funcionaria de la Vocería Presidencial, que dijo ante la Justicia que Adorni le pidió su tarjeta para comprar un monitor gamer por $2,1 millones y que después le llegaron consumos rechazados que no reconoció como propios.
El fiscal Pollicita encargó a la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI) un informe que compare los movimientos económicos en bienes e inmuebles con los ingresos formales de Adorni, quien hasta fines de 2025 cobraba $3,5 millones como funcionario público.
