La Cámara de Diputados dio media sanción al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, que ofrece beneficios fiscales y cambiarios para proyectos de alta tecnología.
La Cámara de Diputados aprobó hoy con media sanción el nuevo Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, denominado Súper RIGI. El instrumento fue concebido por el Ministerio de Economía para captar inversiones en industrias de frontera tecnológica.
El régimen comprende exenciones impositivas, beneficios aduaneros y cambiarios, y está destinado a proyectos vinculados con actividades que aún no existen en Argentina o que se encuentran en etapa experimental.
Las áreas alcanzadas incluyen la industrialización de minerales críticos como litio y uranio, biotecnología, producción de baterías, energías renovables como hidrógeno verde, vehículos eléctricos, turbinas eólicas, paneles solares, reactores nucleares pequeños y medianos, semiconductores e inteligencia artificial.
Para acceder a los beneficios se requiere un umbral mínimo de inversión de 1.000 millones de dólares, superando los 200 millones del RIGI original. Las empresas adheridas obtendrán estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por 30 años.
El plazo de adhesión al Súper RIGI es de 5 años, con posibilidad de prórroga por un año adicional, a diferencia del RIGI que tenía dos años y una prórroga de uno. El régimen excluye proyectos de recursos naturales, infraestructura y proyectos preexistentes ampliables.
Entre los beneficios específicos se incluyen: reducción del impuesto a las Ganancias al 15 por ciento, amortización acelerada de inversiones del 60% en el primer año y 20% en los dos siguientes, certificados de crédito fiscal para cancelar IVA y contribuciones patronales con alícuota única del 10 por ciento. Los quebrantos podrán deducirse sin límite temporal, y los dividendos tributarán 7%, alícuota que bajará al 3,5% luego de cuatro años de adhesión.
Además, se ofrece exención de derechos de importación, eliminación de derechos de exportación y supresión de restricciones y cupos para operar. En materia cambiaria, se propone la disponibilidad progresiva de divisas de exportación: a los tres años los inversores podrán disponer del 100% de los dólares exportados.
