La ciudad rionegrina de San Carlos de Bariloche espera una ocupación hotelera del 90% durante el invierno, con vuelos directos desde varias ciudades argentinas, Brasil y Chile.
San Carlos de Bariloche, en la provincia de Río Negro, se posiciona como uno de los destinos más convocantes de la temporada invernal. Con sus montañas nevadas, lagos cristalinos, bosques milenarios y una arquitectura de estilo suizo, la ciudad patagónica recibe a turistas nacionales e internacionales.
Según informó el secretario de Turismo local, Gastón Burlon, se estima la llegada de unos 368.000 turistas, lo que representa un 90% de ocupación. “Bariloche cuenta con 31.000 camas habilitadas; estamos con un promedio de 35 vuelos diarios históricamente conectados con 12 ciudades, con vuelos directos sin pasar por Buenos Aires, incluyendo São Paulo, Brasil y Santiago de Chile”, detalló.
La oferta de alojamiento incluye hoteles, hosterías y cabañas para todos los presupuestos. Entre las actividades, se destacan las visitas al Centro Cívico, el Lago Nahuel Huapi, el Cerro Catedral, el teleférico del Cerro Otto y el paseo del Campanario. También tienen gran demanda la Isla Victoria, el Bosque de Arrayanes y Puerto Blest.
Además del esquí, se ofrecen actividades para peatones y familias, como trineos y paseos por la nieve. El Tren Patagónico, con gastronomía incluida, conecta Bariloche con la estación Perito Moreno. Desde Rosario, Aerolíneas Argentinas tiene vuelos diarios, directos o con escala en Buenos Aires.
La ciudad es reconocida por sus chocolates artesanales, cervezas y delicatessen, y por su flora autóctona (ciprés, lenga, maitén, arrayán, notro) y fauna silvestre (huemul, cóndor, jabalí, pudú, ciervo).
