La hija de Patricia Viggiano desarrolló una carrera que combina ficciones juveniles, discos de pop melódico y un emprendimiento vinculado a cristales y bienestar integral.
Olivia Viggiano, hija de Patricia Viggiano y Diego Chornogubsky, desarrolló un recorrido artístico que incluye actuación, música y composición. En los últimos años incorporó prácticas vinculadas al bienestar integral y al autoconocimiento.
Formación y primeros trabajos
Desde su infancia tuvo contacto con el ambiente artístico. Acompañó a su madre en grabaciones y, por influencia de su padre, se acercó a la música. A los 12 años escribía canciones y utilizaba la guitarra como herramienta de expresión.
En 2010 participó de la última temporada de Casi Ángeles. Luego trabajó en producciones juveniles y familiares como Supertorpe (donde interpretó a Mía), Somos familia y Por amarte así. También sumó proyectos como Cuéntame cómo pasó, La persuasión y la serie Limbo.
Música y presente
En paralelo a la actuación, la música ocupó un lugar creciente en su carrera. Desarrolló proyectos independientes de pop melódico y canción de autor, y lanzó los álbumes Abrir los ojos, Introspectivo y Aire. En 2015 abrió el concierto de Ariana Grande en Buenos Aires durante su gira.
En la actualidad combina su actividad musical con el estudio y la difusión de prácticas vinculadas al bienestar integral. A través de su emprendimiento Agua Marina y Cristales comparte contenidos sobre minerales, cristales y terapias holísticas, áreas que, según el texto, forman parte de su rutina y de su interés por el equilibrio emocional y la armonización de energías.
