El ministro de Economía de Bolivia, José Gabriel Espinosa, renunció a su cargo tras una moción de censura en la Asamblea Legislativa. El analista Joaquín Bernardis, del Observatorio de Política Internacional de la UCSF, explicó el contexto de la crisis política y económica en el país.
La semana pasada, el ministro de Economía del Estado Plurinacional de Bolivia, José Gabriel Espinosa, renunció a su cargo, lo que generó una crisis gubernamental para el presidente Rodrigo Paz. Espinosa había sido convocado ante la Asamblea Legislativa para rendir cuentas sobre políticas de endeudamiento y política monetaria, pero no asistió, lo que motivó una moción de censura aprobada por el Congreso.
Joaquín Bernardis, del Observatorio de Política Internacional (OPI) de la UCSF, declaró en CyD Litoral que “dijo que tenía una agenda de viajes, no podía asistir, y eso es un motivo según la Constitución Boliviana para presentar una moción de censura ante el ministro de Economía y que deje su cargo”.
Crisis recurrente en Bolivia
Rodrigo Paz asumió la presidencia de Bolivia en noviembre pasado, después de casi dos décadas de gobierno del partido de Evo Morales. Bernardis señaló que “en Bolivia, la política, ya no solamente la economía, suele venir con viento en contra ya de hace varios años”, y que esta situación afectó tanto a Luis Arce, el anterior mandatario, como a Paz.
El analista detalló que “se genera una especie de crisis política entre el MAS y el gobierno de Rodrigo Paz sobre la constitucionalidad de este acto porque, según Paz, necesitan una mayoría calificada para realizarlo, pero esto no sucedió. Es un tira y afloje político”.
Pros y contras de la gestión de Paz
Paz llegó al poder tras un balotaje contra el conservador Jorge Quiroga. Bernardis indicó que “una de las batallas que tal vez ganó Rodrigo Paz fue la inflación”, que pasó de un 21% interanual a cerca del 5%. No obstante, señaló que “la política monetaria y la reactivación económica son uno de los grandes desafíos”.
En comparación con la región, Bolivia ya tuvo elecciones el año pasado, pero “no pasó un año de las elecciones y ya está con una crisis muy grave”. Bernardis definió la situación como “muy tensa, tanto en el frente político como en el económico”.
Sobre la renuncia de Espinosa, el especialista estimó que “muy probablemente” buscó descomprimir la crisis, ya que “los ministros de Economía en cualquier gobierno son una figura clave de la gestión y terminan siendo el fusible cuando la cosa viene mal”.
En cuanto a la economía boliviana, Bernardis explicó que “depende muchísimo de la exportación de hidrocarburos”, pero que la producción no ha sido eficiente en los últimos años y las reservas acumuladas se han utilizado. Respecto al tipo de cambio, señaló que “hoy es mucho más flexible”, y que una devaluación oficial del 10% impactó en la cadena de suministros y en los precios.
Relación con Argentina
Bernardis describió la relación entre Paz y el presidente argentino Javier Milei como “bastante cordial”, aunque aclaró que Milei podría tener mejor relación con el chileno Kast. Sostuvo que “en términos políticos, Bolivia es un aliado muy interesante para Argentina, sobre todo para la exportación de nuestros productos y lograr el superávit comercial”.
