El delantero de Newell’s Matías Cóccaro arrastra un síndrome de estrés tibial bilateral crónico que condiciona su continuidad. El cuerpo técnico define si lo arriesga ante Estudiantes o lo preserva para el clásico frente a Central.
Matías Cóccaro, delantero de Newell’s Old Boys, atraviesa una situación física condicionada por un síndrome de estrés tibial bilateral crónico. Según información del club, esta afección ósea genera una sobrecarga constante en el músculo sóleo, que trabaja en exceso para estabilizar la tibia afectada. Como consecuencia, el futbolista sufre contracturas y dolores recurrentes en pantorrillas y gemelos.
Esta problemática médica interrumpió la continuidad del jugador durante la temporada actual, con períodos de recuperación en febrero, abril y mediados de agosto. El cuerpo técnico y médico de Newell’s debió dosificar sus cargas de trabajo de manera minuciosa para evitar nuevas recaídas.
El entrenador Frank Kudelka debe decidir si incluye a Cóccaro en el partido ante Estudiantes de La Plata o si lo preserva para el clásico rosarino frente a Central, que se disputará días después. La urgencia por sumar puntos y la necesidad de cuidar al delantero generan un dilema en el cuerpo técnico.
A pesar de las lesiones, el uruguayo demostró vigencia el pasado fin de semana al ingresar desde el banco de suplentes y convertir dos goles en el triunfo ante Banfield. Esos tantos representaron un alivio para el jugador y el equipo.
La prioridad del club es que el delantero sume minutos de manera progresiva sin resentirse de su lesión crónica. El cuerpo médico evalúa un tratamiento a largo plazo para evitar que la molestia se vuelva invalidante.
