La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispuso este lunes que diez grupos de principios activos pasen a ser de venta libre, lo que generó preocupación en el Colegio de Farmacéuticos de Rosario por los riesgos de la automedicación y la pérdida de cobertura de obras sociales.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) estableció este lunes la condición de venta libre para diez grupos de medicamentos que hasta ahora solo podían adquirirse con receta médica. La medida aplica a principios activos en concentraciones específicas, detalladas en la disposición oficial.
Carina Ianni, secretaria del Colegio de Farmacéuticos de Rosario, declaró a La Capital: “Se han incorporado determinados principios activos a la categoría de venta libre, en concentraciones específicas, y esto pone de manifiesto la importancia de reforzar el uso responsable y racional de los medicamentos”. Agregó que “el hecho de que sean de venta libre no implica que puedan tomarse sin límite o ante la sospecha de determinado cuadro”.
Ianni sostuvo: “Si bien la reciente disposición de ANMAT permite adquirir más medicamentos sin receta, esto no significa que sean inocuos ni que puedan utilizarse sin la debida orientación profesional”. Y remarcó: “Todo medicamento puede producir efectos adversos, presentar contraindicaciones o generar interacciones con otros tratamientos si no se utiliza de manera adecuada”.
La farmacéutica señaló que “resulta fundamental que estos productos continúen dispensándose exclusivamente dentro del ámbito de la farmacia y con la intervención activa del farmacéutico, quien es el profesional capacitado para orientar al paciente sobre su uso correcto, verificar posibles contraindicaciones e interacciones, promover el cumplimiento de las dosis y detectar situaciones que requieran una consulta médica”.
La lista de los nuevos medicamentos de venta libre incluye: trimebutina maleato 100 mg (trastornos gastrointestinales); levocetirizina diclorhidrato 5 mg y 5 mg/ml (antialérgico); fexofenadina clorhidrato 60 mg, 120 mg y 6 mg/ml (antialérgico); dimenhidrinato 50 mg (náuseas y mareos); nafazolina clorhidrato + feniramina maleato en solución oftálmica (irritación y alergia ocular); olopatadina clorhidrato 0,1% y 0,2% en solución oftálmica (conjuntivitis alérgica); carboximetilcisteína 5% en jarabe o solución oral (expectorante); cloruro de aluminio hexahidratado 20% en loción tópica (antitranspirante); carbonato de calcio + tintura de Árnica montana + nitrato de plata en polvo oral/tópico (cicatrizante); e ivermectina 0,5% en loción tópica (antiparasitario para pediculosis).
Ianni advirtió que “la automedicación, aun con medicamentos de venta libre, puede enmascarar síntomas de enfermedades importantes, retrasar diagnósticos, favorecer el uso inadecuado de los tratamientos y generar riesgos evitables para la salud”.
Además, señaló que “la farmacia no constituye únicamente un punto de expendio de medicamentos sino un establecimiento sanitario donde la dispensa va acompañada del asesoramiento profesional necesario para promover el uso seguro, eficaz y responsable de los medicamentos”. Por ello, los farmacéuticos solicitaron “reservar el rol sanitario del farmacéutico en la dispensa de los medicamentos de venta libre constituye una garantía para la protección de la salud pública”.
