Integrantes de la comunidad africana y haitiana de Rosario compartieron sus vivencias sobre discriminación y racismo en el país, en el marco del debate surgido durante el Mundial 2026.
Durante el Mundial 2026, surgió un debate en redes sociales y entre figuras públicas sobre la composición étnica de la selección argentina y la sociedad en general, con acusaciones de racismo hacia Argentina. En Rosario, miembros de las comunidades africana y haitiana ofrecieron sus testimonios sobre el tema.
Testimonios de la comunidad africana
Bernardo Joseph, presidente de la Asociación Civil de Tanzania en Rosario, llegó al país hace 25 años. Afirmó: «El 90% en Argentina no es racista. En casi todas las provincias que he conocido las personas son amables, amigueros, enseguida te invitan a su casa. Amo este país en el cual vivo hace 25 años y puedo decir que casi nunca me sentí discriminado». No obstante, señaló que «en todos lados existen malas y buenas personas» y que en lugares como la provincia de Buenos Aires la discriminación es más visible.
Su esposa, Florencia Reybet, secretaria de la asociación, declaró: «Soy mamá de dos afrodescendientes. Vivo en la interculturalidad hace casi 18 años y no hemos tenido alguna situación racista. Por el contrario, siempre nos miran de manera afectuosa. Tampoco me desentiendo de que existen casos documentados de racismo o discriminación, pero para mí es una minoría».
Adiventina, de 15 años, hija de la pareja, consideró que entre africanos no hay racismo por el color de piel, pero señaló que términos como «bolita» para referirse a bolivianos pueden ser discriminatorios. Christopher, de 13 años, sostuvo: «Para mí no hay racismo. En los ámbitos como los clubes o la escuela nunca me sentí discriminado. Y pienso que, al contrario, Argentina quiere a los extranjeros de color».
Experiencia de un haitiano en Rosario
Kesner Jean Mary, oriundo de Haití, llegó a Rosario en 2014 y al año siguiente comenzó la carrera de Ciencia Política en la Universidad Nacional de Rosario (UNR), donde se graduó. Manifestó: «Viví casi una década en Argentina y nunca fui expulsado de una oficina, una universidad o un espacio público por mi color de piel. Eso no significa que no existan prejuicios ni situaciones de discriminación que deban ser enfrentadas».
Agregó que el racismo existe en todas las sociedades, pero «reducir a Argentina a la definición de ‘país racista’ a partir de casos aislados o experiencias particulares es una simplificación que no refleja toda la realidad». También afirmó: «Argentina construyó durante décadas un sistema de educación y salud públicas que permitió que millones de personas, argentinas y extranjeras, accedieran a oportunidades que en muchos lugares del mundo son inaccesibles». Sobre el contexto internacional, sostuvo: «Creo que las acusaciones que se hacen sobre Argentina tienen mucho que ver con el presidente que tiene ahora el país. En la escena internacional no tiene el mismo respeto político».
Otra perspectiva: vivencias de discriminación
Stephen Amoakohene, proveniente de Ghana, llegó a Rosario en 1999 y trabaja como vendedor ambulante. Su experiencia difiere de las anteriores. Declaró: «El racismo existe en Argentina y lo sufrimos. Cuando llegué no nos dejaban entrar a los boliches, no te daban permiso para trabajar. Ahora eso cambió, pero siempre siento la discriminación, me duele. A los argentinos cuando van a otro país los tratan bien, a nosotros no. Nos tratan mal, como basura. Me gritan negro de mierda volvé a tu país».
Amoakohene agregó: «En el fútbol argentino no hay ningún africano, en ningún club. La actitud del argentino siempre fue racista y de discriminación. No hay ningún político, abogado ni médico. En Inglaterra o en Estados Unidos hay negros que son abogados, jueces. Estados Unidos tuvo a Barack Obama como presidente». No obstante, dijo amar a Argentina porque le «dio todo», pero consideró que «hay que mejorar cosas. No hay negros en política porque capaz tienen otro pensamiento, distinto, y por eso no te dejan».
