Investigadores judiciales y policiales ratificaron la hipótesis de un doble homicidio calificado seguido de suicidio en la localidad santafesina.
Investigadores judiciales y policiales ratificaron este martes la primera hipótesis sobre la muerte de dos niños y su padre en General Lagos. «Hoy, todo demuestra que fue un doble homicidio calificado, seguido de suicidio», manifestaron durante una conferencia de prensa en Rosario.
El fiscal Franco Tassini confirmó que Horacio Nicolás Colombo estaba junto a sus hijos dentro del régimen de visitas que había acordado con su expareja. Con respecto a los primeros resultados del operativo, precisó que ninguno de los cuerpos hallados en España al 900 tenía señales de violencia física dentro de la habitación inspeccionada.
El representante del Ministerio Público de la Acusación (MPA) afirmó que los niños «se quedaron adormecidos en un ambiente contaminado» con monóxido de carbono. «Terminaron falleciendo por intoxicación», concluyó luego del pedido de la autopsia en el Instituto Médico Legal (IML) de Rosario.
Indicios de un plan en General Lagos
Ni bien ingresaron a la vivienda este lunes, los policías a cargo del procedimiento advirtieron que las ventanas habían sido selladas y había braseros encendidos. El principal responsable de la investigación añadió otros detalles que abonan la teoría sobre un plan para provocar una muerte silenciosa en el pueblo vecino a Alvear.
De acuerdo al análisis de los investigadores de la Fiscalía Regional de Rosario, el padre de Giulia Colombo (4) y Gianluca Colombo (10) utilizó «dispositivos especialmente adaptados para que el material que hacía la combustión no generara llama». Así quedó neutralizado el riesgo de un incendio que llamara la atención de los vecinos en General Lagos.
Tassini explicó que los artefactos podían generar monóxido de carbono mientras estaban prendidos. Dado que la habitación estaba cerrada, el ambiente quedó «envenenado» por la falta de oxígeno.
El director de Investigación Criminal del Gobierno de Santa Fe, Darío Chávez, hizo un diagnóstico similar sobre la evidencia recabada antes de que se cumplieran las primeras 24 horas de trabajo alrededor del caso. Además, confirmó el secuestro de computadoras con el fin de averiguar si Colombo llegó a utilizar algún buscador web para preparar la vivienda y provocar la muerte de todos.
Por otro lado, el MPA empezó a analizar el material de cámaras de videovigilancia en la zona donde vivía Colombo. «Todos los indicios demuestran que esta persona actuó sola. La casa estaba cerrada por dentro. No hay indicios de que alguien haya ingresado ni había un faltante de elementos», puntualizó.
Una nota y una denuncia sobre violencia
Entre los principales elementos secuestrados por la Justicia se destaca una nota hallada dentro de la casa. Tassini confirmó que el mensaje escrito daba cuenta del plan del hombre de 46 años para «atentar contra la vida de sus hijos y, acto seguido, suicidarse».
El fiscal de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas (Uval) recordó que la madre de los niños había denunciado a su expareja en febrero. En ese momento, se abrió una investigación sobre violencia económica, simbólica y psicológica sobre hechos ocurridos en noviembre.
A partir de aquella presentación, Colombo tenía prohibido acercarse a la mujer por una resolución judicial. Desde entonces, no se registraron incumplimientos de la medida.
Mientras tanto, el padre de los niños siguió recibiéndolos los fines de semana dentro del régimen de visitas pactado con la mamá. En ese contexto, la primera señal de alarma se encendió el último domingo a la noche, cuando ella perdió contacto con el hombre, ya que no contestaba en el teléfono. Al día siguiente, decidió darle aviso a la policía para ir acompañada a la casa, donde también se presentó un hermano del padre de los chicos. Minutos después, se confirmó que las tres personas habían muerto.
