El intento del concejal Juan Monteverde de convocar una sesión extraordinaria para tratar la reconversión de la costa norte y el parque acuático no alcanzó los votos necesarios.
El jueves, el concejal Juan Monteverde, de Ciudad Futura, impulsó una sesión extraordinaria para tratar la reconversión de la costa norte y el parque acuático en el Concejo Municipal de Rosario. La iniciativa requería 15 votos para habilitar la sesión, pero solo obtuvo una decena, según informaron fuentes oficiales.
A pesar de no alcanzar el quórum reglamentario, los concejales de Ciudad Futura, junto con aliados de distintas vertientes del peronismo y sectores que integraron el socialismo, ocuparon sus bancas y realizaron una exposición de sus posturas. En las gradas, militantes políticos y sectores ecologistas siguieron los discursos. Las pancartas exhibieron reclamos como “rambla libre”, críticas al “extraccionismo” y objeciones a la profundidad de la hidrovía.
Desde el oficialismo municipal se indicó que los temas de la reconversión de la costa norte y el parque acuático no requieren tratamiento en el Concejo porque no modifican parámetros urbanos que ameriten una excepción. La sesión extraordinaria no pudo realizarse debido a que el período ordinario de sesiones estaba en funcionamiento; la alternativa era una sesión “autoconvocada” o “excepcional”, que necesitaba 15 votos no alcanzados.
El oficialismo continúa con reuniones con entidades vecinales y ecologistas para explicar los detalles del proyecto. Las obras preliminares ya comenzaron: la demolición del bar Mordisco, que liberará 2.450 metros cuadrados de playa pública, es la primera etapa visible. El proyecto integral abarca 1.500 metros lineales de costa entre avenida Puccio y la bajada Escauriza, e incluye espacios recreativos, mejoras de accesibilidad, sectores gastronómicos y el parque acuático.
Desde el Palacio Vasallo, la lectura política fue que el oficialismo no necesitó una votación para sostener el proyecto, dado que la oposición no logró el mínimo consenso para habilitar la sesión excepcional. La caída de la sesión permite que el proyecto continúe su marcha administrativa y política mientras las obras preliminares avanzan sobre la costa rosarina.
