El organismo pidió al empresario Néstor Rozín información sobre los trabajos realizados frente al Hotel Sol de Funes, sin autorización aparente, para incluir en el inventario de cara a la concesión del tramo Rosario-Córdoba.
Vialidad Nacional, a través del 7° Distrito Santa Fe, solicitó públicamente al empresario Néstor Rozín detalles de las obras ejecutadas frente al Hotel Sol de Funes, en la autopista Rosario-Córdoba, sin autorización aparente. El pedido tiene como objetivo incorporar esos datos al inventario de cara a la futura concesión del tramo.
El jefe del distrito, Gastón Bruno, declaró: “Centrémonos en que nos cuente todo lo que hizo para poner en el inventario”. La solicitud se produce después de que Vialidad intimara a Rozín la semana pasada por detectar subidas y bajadas ejecutadas de manera irregular entre la autopista y el acceso al predio privado.
Bruno aclaró que no se exige deshacer lo construido: “Nadie dice que se tiene que deshacer. Solo que comente la obra para tenerlo en el inventario para cuando vengan las nuevas concesiones, que el viernes se abrió para el tramo Rosario-Córdoba, la ruta 19, 34, y la 11, sepamos con qué contamos porque seguramente las colectoras estén pavimentadas son parte de las obras obligatorias que deben hacer quien gane el tramo”.
El 8 de agosto de 2025, Vialidad advirtió al empresario mediante nota que había máquinas trabajando sin autorización. Se le otorgó una autorización provisoria debido a la urgencia de un evento cercano. “Cuando otorgamos permisos ser exhaustivamente cuidadosos y que se respeten conformes se hizo inicialmente”, indicó Bruno.
Posteriormente, se pidieron detalles sobre los materiales y el método de construcción, pero “nunca devolvió la solicitud”, según el funcionario. En octubre, se advirtió sobre una conexión directa entre la calzada principal y la colectora, considerada peligrosa. “Si tenés un hecho temerario frente a una calzada donde circulan a 130 kilómetros y una colectora con tu desarrollo, cuanto menos tendría que haber comentado el problema. No sucedió”, describió Bruno.
La disputa se originó cuando Rozín denunció públicamente que Vialidad Nacional le había enviado una carta documento para obligarlo a romper trabajos de reparación realizados sobre la colectora de la autopista, a la altura del kilómetro 307. Según su relato, llevaba más de un año reclamando obras sin obtener respuestas y decidió intervenir por cuenta propia ante el deterioro del acceso al hotel.
Vialidad Nacional respondió mediante un comunicado que el problema no era únicamente el bacheo, sino también la apertura de ingresos y egresos de vehículos considerados clandestinos y peligrosos para una autopista de circulación rápida.
