El municipio relevará a trabajadores de plataformas como PedidosYa, Rappi y Mercado Libre para conocer sus rutinas, riesgos y necesidades. Estiman que unas 9.000 personas hacen repartos en la ciudad, muchas con jornadas de hasta 12 horas.
La Municipalidad de Rosario pondrá en marcha un censo territorial destinado a repartidores de plataformas digitales, con el objetivo de construir por primera vez una base de datos local sobre el sector y diseñar políticas públicas que permitan mejorar sus condiciones de trabajo, seguridad y cuidado.
La iniciativa será impulsada por la Subsecretaría de Economía Social, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat, y apunta a relevar de manera directa a quienes realizan repartos a través de aplicaciones como PedidosYa, Rappi o Mercado Libre.
Según estimaciones elaboradas a partir de la actividad de estas plataformas, en Rosario unas 9.000 personas se desempeñan en tareas de delivery, en su mayoría jóvenes que utilizan motos o bicicletas como herramientas de trabajo. El crecimiento de esta modalidad laboral modificó la dinámica urbana en los últimos años, pero todavía no existe un registro oficial ni un diagnóstico sistemático sobre sus características.
Por eso, el municipio decidió avanzar con un relevamiento en territorio para conocer las condiciones reales en las que trabajan los repartidores: sus jornadas, recorridos, ingresos, exposición a riesgos, necesidades de capacitación y principales dificultades.
“Notamos que es un sector que ha crecido muchísimo en los últimos años; es una nueva forma de trabajo autogestivo en donde las personas organizan su tiempo, sus herramientas y sus recursos para generar ingresos”, señaló Nicolás Gianelloni, secretario de Desarrollo Humano y Hábitat. El funcionario remarcó que la intervención municipal no tendrá un enfoque punitivo, sino de acompañamiento. “Ahí es donde tenemos que estar presentes, no para sancionar, sino para acompañar, cuidar y fortalecer su laburo. Por eso buscamos hacer un abordaje integral del sector”, afirmó.
Desde el municipio indicaron que el diagnóstico preliminar muestra una fuerte exposición de los repartidores a riesgos viales, climáticos y sanitarios. A eso se suman jornadas laborales que, en muchos casos, pueden extenderse entre 10 y 12 horas diarias, en un contexto marcado por la competencia creciente entre trabajadores y la caída del consumo.
“Nuestro diagnóstico preliminar marca mucha exposición a riesgos viales, climáticos y sanitarios, que se suman a las extensas jornadas de trabajo —que pueden alcanzar entre 10 y 12 horas diarias— en un contexto de creciente competencia y caída del consumo”, explicó Gianelloni. En ese sentido, el secretario sostuvo que el desafío no pasa únicamente por registrar la actividad, sino por generar herramientas concretas para mejorar el desempeño de los repartidores en el espacio público.
“El desafío no es sólo cuidar a quienes reparten, sino también acompañar el desarrollo de estas nuevas formas de trabajo, generando estrategias para que lo hagan en mejores condiciones”, agregó.
A partir de los datos obtenidos en el censo, la Municipalidad proyecta implementar un programa integral de capacitación para repartidores. Entre los ejes previstos figuran seguridad vial, primeros auxilios, reanimación cardiopulmonar (RCP), autocuidado físico, salud integral, gestión de riesgos, convivencia urbana y desarrollo laboral en entornos digitales.
La propuesta busca reconocer el peso que adquirió el trabajo en plataformas digitales dentro de la economía urbana y, al mismo tiempo, abrir una instancia de inclusión para un sector que creció con rapidez pero que todavía funciona con escasa información pública, poca regulación específica y alta exposición cotidiana.
