Según datos de la Central de Deudores del Banco Central, Bettina Angeletti registró consumos por $18 millones en septiembre de 2026. La diputada Marcela Pagano amplió su denuncia por enriquecimiento ilícito e incluyó a Angeletti como posible persona interpuesta.
La Central de Deudores del Banco Central informa que Bettina Angeletti, esposa de Manuel Adorni, registra gastos por $18 millones en septiembre de 2026, último dato disponible. La misma entidad indica que esa deuda, originada en consumos de tarjeta de crédito, préstamos personales o adquisición de vehículos, fue pagada en tiempo y forma.
Los registros de meses anteriores muestran los siguientes montos: junio, $13,8 millones; julio, $13,4 millones; agosto, $13,3 millones. Entre junio y septiembre de 2026, los saldos informados por el Banco Galicia a nombre de Angeletti suman $58.654.000, con un promedio mensual de $14.663.500. Septiembre de 2026 registra el máximo de la serie con $18.000.000.
La diputada Marcela Pagano presentó una ampliación de su denuncia original por enriquecimiento ilícito, basada en esa información pública, horas después de que la fiscalía desestimara esa imputación. En la ampliación, Pagano solicitó que la denuncia se tenga por ampliada respecto de Angeletti, en su carácter de posible persona interpuesta para disimular el enriquecimiento.
Pagano también se opuso al pedido de declaración de incompetencia formulado por el fiscal Pollicita y expuso las razones por las cuales ese dictamen, según su presentación, «la abandona en el punto exacto en que debía profundizarse».
En la presentación del exjefe de Gabinete se sostuvo que hasta 2023 decidieron vivir «como si no contasen con ese dinero» supuestamente obtenido a través de transacciones en billeteras virtuales.
El último dictamen del fiscal consigna que en 18 meses Adorni declaró un ingreso total bruto de $25.692.548,99. En el caso de Angeletti, acreditó haber trabajado para la agropecuaria LAS HELENAS S.A. y recibido $48.909.678 de haberes y $77.641.145 de facturación. El fiscal detectó una diferencia sin explicaciones de poco más de 43 millones entre egresos y cancelaciones.
La ampliación de la diputada cuestiona los argumentos del fiscal para descartar el enriquecimiento ilícito. Sostiene que «la evasión tributaria no es la fuente del enriquecimiento: es, en todo caso, un delito adicional cometido sobre un patrimonio cuyo origen sigue sin acreditarse». Agrega que no puede «sustituir la hipótesis de enriquecimiento ilícito —no descartada, sino simplemente no verificada— por otra, y con ello clausurar la investigación».
La presentación también cita que la Corte Suprema considera prematura la declinatoria cuando la investigación resulta insuficiente para establecer «el verdadero alcance y la significación jurídica de los acontecimientos a investigar, y su real naturaleza». El origen de los USD 565.000 no está verificado, y declarar la incompetencia en ese estado, según la diputada, «es abandonar la investigación».
