El árbitro Nicolás Ramírez relató en su informe que autoridades de Huracán lo increparon y amenazaron al finalizar el primer tiempo del partido ante Gimnasia, lo que demoró el reinicio del encuentro. El documento, difundido a cinco días del partido, detalla que los directivos golpearon la puerta del vestuario y profirieron insultos.
El árbitro Nicolás Ramírez presentó un informe en el que relata incidentes ocurridos durante el entretiempo del partido entre Huracán y Gimnasia, disputado en el Palacio Ducó por la fecha 13 del Torneo Clausura, que finalizó con victoria de la visita por 2 a 1. El documento, al que accedió el medio El Gráfico, detalla que autoridades del club local increparon al equipo arbitral y amenazaron desde la zona de ingreso al campo de juego.
Según el informe, el entretiempo se extendió a 20 minutos, con 5 minutos de demora, debido a que al finalizar el primer tiempo y en el retorno al vestuario de árbitros, autoridades del equipo local se encontraban en proximidad al ingreso y comenzaron a increparlos con protestas airadas en desacuerdo con decisiones arbitrales del primer tiempo.
El juez, acompañado por los asistentes Juan Mamani y Iván Aliende, y por el cuarto árbitro Adrián Núñez Rodríguez, especificó que luego de ingresar el equipo arbitral al vestuario, golpearon en reiteradas oportunidades la puerta queriendo ingresar. Posteriormente, se acercó personal policial anunciando que el vicepresidente del club local, David Garzón, quería ingresar al vestuario de árbitros para conversar.
Ramírez indicó que no autorizaron el ingreso a nadie, y que en disconformidad comenzaron a insultar y amenazar desde la zona de ingreso al campo de juego. Ante esta situación, los árbitros solicitaron al responsable de la liga profesional y al personal policial a cargo del operativo que les garantizara el retorno al campo de juego para disputar el segundo tiempo sin cruzarse con directivos del club para evitar diálogos y un mal momento.
Finalmente, una vez que les informaron sobre las garantías del trayecto al campo de juego, los cuatro árbitros salieron custodiados por el personal policial para disputar el segundo tiempo.
