El fundador de Amazon sostuvo en una entrevista con Fox News que la inteligencia artificial elevaría la productividad y modificaría la organización del trabajo. No precisó fechas ni cómo se distribuirían los beneficios.
El empresario estadounidense Jeff Bezos, fundador de Amazon, afirmó que la inteligencia artificial (IA) podría transformar el mercado laboral hasta permitir que millones de personas trabajen menos días por semana y que las familias se mantengan con un solo ingreso.
En una entrevista con Fox News, Bezos sostuvo que los avances de esta tecnología podrían impulsar la productividad hasta modificar la organización del trabajo y las decisiones económicas de los hogares.
Su pronóstico contempla semanas laborales de tres días y familias en las que solo uno de sus integrantes necesite tener un empleo remunerado. No estableció una fecha para estos cambios ni explicó cómo se distribuirían los beneficios económicos de la automatización.
Por qué Bezos cree que se trabajará tres días por semana
El empresario considera que la inteligencia artificial permitirá producir más bienes y servicios utilizando menos horas de trabajo humano. Según su planteo, ese incremento de la productividad podría traducirse en mayores ingresos y más tiempo libre para los trabajadores.
«Algunas personas decidirán que pueden mantener a sus familias trabajando tres días por semana», afirmó Bezos durante la entrevista.
También sostuvo que las familias podrían dejar de necesitar dos salarios para cubrir sus gastos habituales. «No será necesario tener un hogar con dos ingresos. Si lo quieren, está bien. Si no, una de las personas podría dejar de trabajar», explicó.
El fundador de Amazon anticipó que, si ese escenario se concreta, las empresas podrían enfrentar dificultades para encontrar empleados. Su argumento es que una mayor productividad permitiría que algunas personas abandonaran sus segundos empleos o redujeran voluntariamente sus jornadas laborales.
«Será difícil contratar gente», pronosticó, al considerar que trabajar menos podría convertirse en una elección económicamente viable.
La contradicción entre su pronóstico y los despidos en Amazon
Las declaraciones de Bezos se producen en un contexto de preocupación por el impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo. Amazon, la compañía que fundó en 1994 y de la que actualmente es presidente ejecutivo del directorio, eliminó aproximadamente 30.000 puestos corporativos desde finales de 2025, según informó Fortune.
Al mismo tiempo, la empresa proyecta inversiones de más de 200.000 millones de dólares durante 2026, destinadas en buena medida a infraestructura tecnológica y centros de datos.
La combinación de inversiones en automatización y recortes de personal refleja una de las principales incertidumbres sobre el futuro laboral. Mientras algunos empresarios anticipan que la tecnología permitirá reducir las jornadas, otros especialistas advierten que determinadas tareas podrían desaparecer o transformarse antes de que los trabajadores reciban beneficios económicos.
Bezos reconoció que el crecimiento de la inteligencia artificial también genera incertidumbre entre los inversores. Consultado sobre la posibilidad de una burbuja financiera, sostuvo que resulta difícil determinar qué empresas conseguirán desarrollar negocios sostenibles.
Qué otros empresarios anticipan semanas laborales más cortas
Bezos no es el único referente tecnológico que considera posible una reducción de la jornada laboral gracias a la inteligencia artificial. Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, planteó que los avances tecnológicos podrían favorecer semanas de cuatro días.
Por su parte, Jamie Dimon, máximo responsable de JPMorgan Chase, anticipó que las futuras generaciones podrían trabajar aproximadamente tres días y medio por semana. Bill Gates también mencionó la posibilidad de que algunas actividades requieran solamente dos jornadas laborales semanales.
Elon Musk fue más lejos al sostener que los avances de la inteligencia artificial y la robótica podrían convertir el trabajo en una actividad opcional dentro de los próximos 10 o 20 años.
Sin embargo, estas proyecciones no constituyen compromisos empresariales ni cambios laborales confirmados. Para que una mayor productividad permita reducir la jornada sin disminuir los ingresos, los beneficios económicos deberían trasladarse efectivamente a los trabajadores.
Por ahora, la propuesta de Bezos representa una visión sobre el futuro del empleo, no una transformación que ya esté ocurriendo de manera generalizada.
