El hecho ocurrió en Mineral de la Reforma, Hidalgo. La víctima, de 75 años, fue identificada como Gerardo Germán Pineda. El luchador que aplicó la maniobra fue detenido y está bajo investigación por homicidio culposo.
Una función de lucha libre profesional terminó con la muerte de un árbitro en la ciudad de Mineral de la Reforma, estado de Hidalgo, México. El hecho ocurrió durante la madrugada del miércoles en el Centro Deportivo Cultural 11 de Julio, según informaron medios mexicanos y el canal TN.
La víctima fue identificada como Gerardo Germán Pineda, de 75 años, conocido en el ámbito deportivo como «El Búho». El luchador conocido como el «Hijo de Fishman» fue detenido por las autoridades locales y permanece bajo investigación por el presunto delito de homicidio culposo.
Una maniobra prohibida y el desenlace fatal sobre el ring
De acuerdo con los reportes oficiales, el deportista de 36 años le aplicó un «martinete» (conocido internacionalmente como piledriver), una técnica que consiste en colocar al oponente en posición invertida y dejarse caer de espaldas o sentado, impactando directamente la cabeza y la zona cervical contra la lona.
Debido al elevado riesgo de lesiones graves o fatales, esta maniobra se encuentra estrictamente prohibida por diversas comisiones de lucha libre en territorio mexicano. Tras recibir la llave, el juez quedó inmóvil sobre la lona. Pese a la intervención de los servicios médicos en el lugar, se confirmó el deceso del réferi de manera instantánea.
Trayectoria de la víctima e investigación sobre el evento
La víctima contaba con una dilatada carrera en la disciplina: antes de desempeñarse como réferi durante casi tres décadas, actuó como luchador bajo el personaje de «El Búho Negro II» por más de 15 años.
Por su parte, el Hijo de Fishman es un competidor del circuito independiente e hijo de José Ángel Nájera Sánchez, figura icónica del deporte en las décadas de 1970 y 1980.
A la par de las actuaciones judiciales para determinar las responsabilidades penales sobre la maniobra, las autoridades municipales procedieron a la clausura parcial del recinto deportivo por detectarse irregularidades administrativas en las habilitaciones y permisos correspondientes para la realización del espectáculo. La fiscalía continuará con los peritajes para establecer las circunstancias exactas en las que se ejecutó el movimiento prohibido.
