El vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, presentó el diagnóstico del organismo sobre el sistema financiero en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Señaló que el 83% de las personas y empresas mantiene al día sus obligaciones y que el 75% de los dólares comprados por el sector privado permanece en el país.
El vicepresidente del Banco Central (BCRA), Vladimir Werning, expuso este martes en la apertura de la Semana Mundial del Inversor, realizada en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, donde presentó el diagnóstico del organismo sobre el sistema financiero y se refirió a la evolución del crédito, la morosidad y el destino de las divisas.
Werning afirmó que la irregularidad de los préstamos a los hogares alcanzó cerca del 13%, mientras que en el sector privado en general llegó al 7,5%. No obstante, sostuvo que el deterioro no continuó al mismo ritmo y que los últimos indicadores muestran un repunte. «El 83% de las personas y empresas mantiene al día sus obligaciones», declaró.
Con el aumento de las refinanciaciones y una baja en los créditos impagos, el funcionario sostuvo que el sistema ya atravesó el momento más complejo: «La mora dejó de ser un lastre». Según el BCRA, este fenómeno funcionó como el efecto rezagado de la incertidumbre electoral previa.
Sin salvatajes estatales
Werning descartó la implementación de subsidios, inyecciones de liquidez o rescates financieros para deudores complicados. La decisión, según explicó, apunta a evitar que una intervención de ese tipo genere incentivos perversos para asumir riesgos excesivos o dejar de cumplir con los compromisos. La intención oficial es que el crédito se expanda bajo reglas estrictas donde el Estado no absorba las pérdidas de operaciones que no funcionen.
Más dólares en el país
Otro de los ejes de la presentación fue el destino de las divisas. Werning afirmó que el 75% de los dólares adquiridos por los ahorristas se queda en la Argentina, un porcentaje que contrasta con el 50% registrado un año atrás, durante las elecciones legislativas. «La compra de moneda extranjera no es desestabilizadora», enfatizó, y señaló que estas divisas «proveen fondeo para los bancos, liquidez al mercado de capitales y materia prima para la inversión doméstica».
En esa línea, el funcionario enumeró experiencias financieras pasadas: «Nuestra historia está marcada por experiencias financieras traumáticas: sean reestructuraciones de deuda externa, congelamientos de cuentas bancarias, licuaciones inflacionarias, maxidevaluaciones, pesificaciones, controles cambiarios y hasta reperfilamientos de la deuda doméstica». También afirmó que «en la Argentina, el populismo se ha valido del desahorro público para construir poder político y ha convertido el ahorro privado en una variable de ajuste».
Para romper con esa dinámica, sostuvo que el programa actual busca revalorizar el ahorro local como fuente principal de financiamiento, apoyándose en herramientas como la moratoria fiscal y la ley de Inocencia Fiscal.
Impuestos al crédito y mercado de capitales
Werning cuestionó el peso de la carga tributaria sobre el costo del financiamiento. Estimó que el IVA, Ingresos Brutos, el impuesto de sellos y las tasas municipales explican cerca del 30% del costo financiero total en determinados préstamos. Advirtió que bajar el costo del dinero requiere una acción conjunta de las distintas jurisdicciones del Estado.
El objetivo, dijo, es promover instrumentos que agreguen valor real y «en lugar de favorecer aquellos instrumentos concebidos para aprovechar arbitrajes regulatorios, impositivos o cambiarios de corto plazo».
Finalmente, destacó que el modelo impulsado junto a la Comisión Nacional de Valores (CNV) busca la convivencia armónica entre bancos y mercado de capitales. «Consideramos que el modelo más adecuado para financiar la inversión privada con ahorro doméstico combina un sistema bancario y un mercado de capitales de forma complementaria», concluyó.
