El músico Ricardo Soulé, fundador de Vox Dei y autor de La Biblia, falleció este viernes a los 76 años en Quilmes. La noticia fue confirmada por sus hijos en redes sociales.
Ricardo Soulé, fundador de Vox Dei y una de las figuras centrales del rock argentino, murió en la mañana de este viernes 2 de octubre a los 76 años. La noticia fue confirmada por sus hijos a través de la cuenta oficial de Instagram del músico.
«Con un inconmensurable dolor tenemos que comunicar la partida física de Ricardo Soulé, nuestro padre», escribieron. «Su espíritu es libre, su música es de todos, su alma está en paz y su obra es eterna. Lo amamos y lo amaremos eternamente con todo nuestro corazón, hoy sumergido en un inmenso dolor. Se fue en paz, amado, rodeado y acompañado todo el tiempo por su familia. Gracias por el amor».
Soulé había informado el 11 de septiembre en sus redes sociales que se alejaría temporalmente de los escenarios y suspendía sus compromisos públicos debido a un problema de salud del que no brindó detalles. «Quiero contarles que por un tema de salud, tengo que hacer un receso en mis presentaciones en vivo y en mis compromisos públicos», escribió en ese momento. «Tengo toda la fe puesta en Dios, en que esto va a ser sólo por un tiempo y que pronto, si él así lo quiere, voy a poder estar de vuelta en los escenarios. En este tiempo que me tomo para afrontar con mi familia un nuevo reto de la vida, les ruego privacidad y comprensión», agregó.
El músico estaba internado desde hacía días en un hospital de Quilmes, localidad donde había nacido el 15 de marzo de 1950 y donde vivió toda su vida. La familia informó que el velatorio se realizará en la Municipalidad de Quilmes desde las 17 de este viernes hasta el mediodía del sábado.
Guitarrista, violinista, cantante y compositor, Soulé fue parte fundamental de La Biblia, la primera ópera rock argentina grabada hace 55 años, y autor de temas como «Presente». Su trayectoria artística se extendió durante casi seis décadas.
En 2021, a 50 años de la grabación de La Biblia, Soulé reflexionó sobre la obra en una entrevista: «La relación de la música con lo divino es casi insalvable, como un lugar común». Y agregó: «Siempre el vínculo de la música con Dios estuvo presente de alguna manera. La música siempre estuvo inspirada por el amor en distintos niveles, ya sea en los amores físicos o espirituales, como puede ser a través del vínculo amoroso con otro ser humano y agradeciéndole a Dios por eso».
Consultado sobre si La Biblia buscaba acercar las enseñanzas bíblicas al público, el músico respondió: «Fue un poco y un poco. A mí el estigma de La Biblia me lo introduce mi suegro, que fue quien me la acercó. Me di cuenta que tenía un montón de mensajes que pueden comprenderse a primera vista, y otros que requerían de una gran dedicación para poder comprenderlos. Entonces, dentro de mi pequeñez, traté de llevarlo a un lenguaje explicativo y, fundamentalmente, que yo mismo pudiese entenderlo. La Biblia tiene un conocimiento tan grande que reúne valores desde todos los puntos de vista y las disciplinas».
Respecto de la clasificación musical de la obra, sostuvo: «Voy a recurrir a una de mis típicas fanfarronerías. La obra de Bach tiene las cantatas por un lado, las músicas de orquesta por otro y hasta hay música infantil. Pero hay una obra que no hay forma de catalogarla que es la Misa. Los mismos estudiosos no pueden hacerlo. Dentro de la infinitesimal parte que me corresponde en la música, creo que La Biblia tiene esas características. No hay forma de catalogarla. Le dicen rock porque tratan de ubicarla en el tiempo, el espacio y el contexto social más que en la música en sí. Es una música muy original, muy inspirada, así que es difícil de catalogar».
En la misma entrevista, Soulé se refirió a la generación que conoció La Biblia a través de Vox Dei: «Como cristiano, no puedo tener un halago más grande porque estoy cumpliendo con el precepto de difundir su palabra, entonces es una felicidad inconmensurable. Por otro lado, me sorprende que no haya habido interés en conocerla. Deja al descubierto una problemática social en la Argentina que influye sobre la moral, porque la religión no está sólo para acompañar al hombre en momentos de dolor, sino también respecto a la moral, que tiene que ver con la convivencia con los demás y eso es lo que está faltando. Tenemos un pueblo con una enorme carencia moral. Tenemos que ayudarnos unos con otros como propagan las religiones».
