Referentes de organizaciones e instituciones se reunieron en la ciudad para reflexionar sobre la cultura de paz, el diálogo y la resolución pacífica de conflictos cotidianos.
En el marco del Día Internacional de la Paz, la ciudad de Santa Fe fue escenario de un encuentro que reunió a referentes de distintas organizaciones e instituciones locales. La jornada se centró en el impacto de la empatía, el diálogo y la resolución pacífica de desacuerdos cotidianos como pilares para reconstruir el tejido social y afianzar la convivencia en la comunidad.
Durante la actividad, se recordó el origen de la efeméride instituida por la Organización de las Naciones Unidas. María Luz Pautasso, integrante de la Casa de la Pax Cultura, señaló: «Se celebra el Día Internacional de la Paz porque las Naciones Unidas en el 2001 lo establecieron así. Inicialmente en el 1981 ya estaba instalado, pero en el 2021 se fijó para el 21 de septiembre». Asimismo, enfatizó el abordaje de las agrupaciones promotoras: «Somos asociaciones y espacios que desarrollan el acompañamiento de la cultura de paz, pero sobre todo en acciones de construcción de paz, entendiendo no como la ausencia de conflicto, sino como una forma de pensarla por fuera de las violencias».
En esa misma línea, la especialista Florencia Gentile, Doctora en Derechos Ciudadanos, sostuvo que la paz debe llevarse a la práctica concreta y a los vínculos diarios. «Muchas veces parece que el concepto de paz es algo muy abstracto o muy alejado de la realidad. Creemos que, trabajando desde una cultura de paz, diálogo, respeto y empatía, podemos lograr el objetivo», explicó.
Gentile profundizó además sobre el trabajo directo en la mediación de controversias barriales para evitar que la violencia se escale en el territorio: «Nosotros resolvemos conflictos entre vecinos: ruidos molestos, sonidos elevados, medianera frente a las construcciones, horarios de sacado de basura y mascotas. Todo empieza como un conflicto sencillo, pero si no ayudamos a que las partes se encuentren, dialoguen y lo resuelvan, el problema escala».
Por último, el aspecto humano e individual de la jornada estuvo a cargo de Mariel Jaqueline Giusti, representante del Movimiento Pacis Nuntii, quien hizo hincapié en el compromiso personal como punto de partida. «La construcción de paz comienza en la propia interioridad. Este es un momento para renovar el compromiso de construcción de paz, de trabajar con nosotros mismos. De esa manera podemos expandir la paz, compartirla en todos los ámbitos donde estamos insertos», concluyó.
