Profesionales de la salud reportan un incremento de cuadros respiratorios y alérgicos ante las variaciones térmicas. Instan a los grupos vulnerables a consultar y completar los esquemas de vacunación.
Durante septiembre de 2026, Rosario registra variaciones de temperatura con amaneceres fríos, tardes templadas y noches que vuelven a requerir calefacción. En la última semana, aumentaron las consultas por resfríos, malestar general y alergias oculares, aunque el incremento no fue significativo en las guardias, según informaron fuentes sanitarias.
El invierno, percibido como extenso, dio paso a días de sol que llevan a retirar abrigos, pero las actividades al aire libre, especialmente nocturnas, conllevan riesgos. Los médicos recomiendan a personas alérgicas y con enfermedades crónicas realizar consultas anticipadas para prepararse ante la temporada.
Virus circulantes
La gripe A (influenza) predominó en junio y julio, con detección de casos desde el verano. La campaña de vacunación antigripal se adelantó en Argentina tras brotes en el hemisferio norte. Actualmente, los casos de gripe A son escasos y circulan otros virus: sincicial respiratorio, SARS-CoV-2 (Covid), metapneumovirus, parainfluenza, adenovirus y rinovirus. Estos pueden causar desde resfríos hasta bronquitis y neumonías, y una infección viral inicial puede favorecer sobreinfecciones bacterianas, según los profesionales.
Adultos mayores
El director del Hospital Geriátrico provincial de Rosario, Andrés Toussaint, advirtió que en adultos mayores los síntomas iniciales de una infección respiratoria pueden ser inespecíficos: disminución del apetito, somnolencia, confusión, desorientación, debilidad, caídas, incontinencia reciente o pérdida de autonomía, sin fiebre alta ni tos intensa. Destacó la importancia de observar cambios respecto al estado habitual. Las complicaciones incluyen neumonía viral o bacteriana, hipoxemia, insuficiencia respiratoria, sepsis e internación en terapia intensiva. Además, una infección puede descompensar enfermedades preexistentes como insuficiencia cardíaca, EPOC, diabetes o insuficiencia renal, y provocar deshidratación, delirium, caídas, pérdida de masa muscular y deterioro funcional. Toussaint señaló que la infección puede controlarse, pero la recuperación de la autonomía no es inmediata.
Niños y bebés
En bebés y niños, los cuadros pueden incluir tos, mocos y fiebre. Ante cambios en el estado de ánimo, llanto incontrolable o dificultad para respirar, se debe consultar de inmediato. Por segunda temporada consecutiva, disminuyeron los casos de virus sincicial respiratorio en bebés y casi no hubo internaciones por este motivo, atribuido a la vacuna para embarazadas, según neonatólogos y pediatras. Se recomienda cumplir el calendario de vacunación, cuidar alimentación e hidratación, ventilar ambientes y evitar exposiciones a bajas temperaturas.
Alergias
Gonzalo Chorzepa, médico especialista en Alergia e Inmunología y profesor universitario, afirmó que la alergia no es exclusiva de la primavera. Tras días de humedad elevada (el martes se registró un 95%), aumentaron las consultas por rinitis, estornudos, picazón en los ojos y lagrimeo. Los cambios bruscos del tiempo predisponen a esta sintomatología, que empeora en alérgicos y añade molestias a quienes no lo son. Paredes con moho, ambientes poco ventilados y aerosoles para eliminar olores pueden influir. No existe una alergia específica a la humedad atmosférica, pero sí condiciones que profundizan síntomas y ameritan consulta si persisten semanas. La automedicación con gotas, pastillas o sprays sin diagnóstico puede aliviar momentáneamente pero empeorar la salud a largo plazo. Personas alérgicas deben visitar al especialista; quienes debutan con lagrimeo constante, picazón y estornudos frecuentes también.
Chorzepa indicó que en esta época llegan pacientes nuevos de todas las edades, con y sin antecedentes alérgicos, y que la humedad alta empeora los síntomas al favorecer ácaros y hongos. Pacientes con tendencia a broncoespasmos o asma empeoran en días fríos y húmedos, por lo que deben consultar y cumplir el tratamiento preventivo. Personas sin alergias también pueden presentar síntomas por inflamación ante cambios bruscos. Se recomienda consultar a tiempo para prevenir, ya que se anticipan variaciones de temperatura y humedad en los próximos meses.
