El lunes 31 de agosto se realizó en la Universidad Nacional de Avellaneda un encuentro organizado por Infoworkers bajo el concepto de Tecnología Conveniente, con la participación de autoridades académicas y referentes del sector.
El lunes 31 de agosto se llevó a cabo en la Universidad Nacional de Avellaneda el encuentro «Tecnología Conveniente. Tecnocracia, no», organizado por Infoworkers. Durante el evento se abordaron críticas al paradigma tecnocrático y se promovió la llamada Tecnología Conveniente como alternativa.
El rector de la Universidad Nacional de Avellaneda, ingeniero Jorge Calzoni, abrió el encuentro y señaló: «la universidad viene trabajando con Infoworkers hace tiempo con el concepto de Tecnología Conveniente y hemos realizado un esfuerzo económico enorme para traer a Jonathan Taplin y para traducir y publicar su libro El Fin de la Realidad». Además, Calzoni mencionó que «Taplin hace tres años adelantaba lo que hoy tenemos acá con Peter Thiel, con inversiones concretas. Se rechazó la Ley de Tierras, pero resulta que si Thiel hace inversiones relevantes puede tener la ciudadanía argentina y entonces comprar tierras».
En el marco del evento, se rindió homenaje al ingeniero Edgardo Galli, quien dos décadas atrás impulsó el concepto de Tecnología Conveniente. También se recordó el respaldo recibido por parte de la CGT durante la gestión de Juan Carlos Schmid en el triunvirato de la conducción gremial.
La licenciada Mónica Amaré reseñó la tarea realizada por Infoworkers a lo largo de los años, utilizando la Tecnología Conveniente como herramienta para «desarmar el desarrollo tecnológico cada vez que éste se vuelva invasivo y destructivo, como pide el Papa León XIX en su encíclica Magnifica Humanitas».
Hacia el final del evento, el presidente de Infoworkers, Jorge Zaccagnini, declaró que «los objetivos declarados del actual gobierno nacional transforman a la Argentina en un territorio desnacionalizado, zona liberada para el desarrollo descontrolado y carente de ética de la Inteligencia Artificial, en el que desembarcan los entes algorítmicos que intenta consagrar la nueva Ley de Sociedades y donde se genera un mercado laboral sólo para el 20% de nuestra población, dedicada esencialmente a servicios de baja calidad laboral, o a tareas de cipayismo digital y control social».
Zaccagnini afirmó que «la lógica tecnocrática de Sturzenegger no conduce a la destrucción del Estado, sino a su reemplazo por un Estado Tecno-autoritario (Tecnofascista) funcional a la Globalización Tecnocrática, que ha desembarcado en la Argentina a partir del triunfo de Milei». También se refirió al evento organizado por la fundación Libertad y Progreso de Bertie Benegas Lynch, previsto para el 1º y 2 de septiembre, anticipando que «Sturzenegger va a intentar convencer -a quienes quieran escucharlo- de la supremacía de la tecnocracia para organizar la vida de los pueblos. Una movida de la batalla cultural con la que creen que pueden avanzar sin contradictores a la vista. Pero no es así. La Argentina tiene un antídoto contra la tecnocracia: la Tecnología Conveniente».
