La placa de Nazca se introduce bajo la placa Sudamericana, fenómeno que generó el terremoto de magnitud 7,4 en Colombia. El Cinturón de Fuego del Pacífico concentra el 90 % de los sismos mundiales y el 80 % de los terremotos más grandes de la historia.
La placa tectónica de Nazca, ubicada en el Océano Pacífico, se desplaza por debajo de la placa Sudamericana en dirección al este. Este proceso de subducción provocó el terremoto de magnitud 7,4 que afectó a Colombia el lunes pasado. Colombia se encuentra dentro de una amplia región conocida como el Cinturón de Fuego del Pacífico, también llamado Anillo de Fuego, donde ocurren 9 de cada 10 temblores en el planeta y se acumula el 80 % de los terremotos más grandes registrados en la historia.
Al oeste del Cinturón de Fuego se ubica la zona montañosa de América Latina, que incluye a Argentina, Bolivia, Canadá, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua y Panamá. Luego la región se extiende hasta las Islas Aleutianas, en el norte del océano Pacífico, entre Alaska y la península de Kamchatka, y desciende para abarcar la costa y las islas de Rusia, Japón, Taiwán, Filipinas, Indonesia, Malasia, Timor Oriental, Brunéi, Singapur, Papúa Nueva Guinea, Islas Salomón, Tonga, Samoa, Tuvalu y Nueva Zelanda.
El área total del Cinturón de Fuego abarca 40.000 kilómetros y alberga la mayor cantidad de volcanes del mundo, incluida la mayoría de los supervolcanes.
En las últimas semanas, la región registró varios sismos: dos terremotos de magnitud 6,3 en Filipinas y las islas Kermadec el 5 de agosto, un sismo frente a las costas de México el 17 de julio y otro de magnitud 6,8 en la región japonesa de Kumamoto el 28 de julio.
El presidente ejecutivo del Instituto Geofísico de Perú (IGP), Hernando Taveras, declaró: «En el Cinturón de Fuego del Pacífico tienen lugar el 90 % de todos los sismos del mundo y el 80 % de los terremotos más grandes». Taveras también explicó que el lecho del océano Pacífico reposa sobre varias placas tectónicas y que «el hecho de que la actividad sísmica sea intensa en el Anillo de Fuego se debe a la convergencia de estas y su fricción, lo que hace que se acumule tensión que acaba liberándose».
La actividad en el Cinturón de Fuego es resultado de la tectónica de placas, proceso que implica el movimiento y la colisión de las capas de la corteza terrestre, lo que da origen a los terremotos y puede generar actividad volcánica.
