Un proyecto de ley presentado en la Cámara de Diputados busca incorporar las enfermedades inflamatorias intestinales al Programa Médico Obligatorio (PMO) con cobertura del 100%. La iniciativa, impulsada por los diputados Germán Martínez y Claudia Palladino, apunta a garantizar el acceso integral a estudios, diagnóstico y tratamientos para pacientes con enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, colitis indeterminada y colitis inclasificable en todo el sistema de salud.
Las enfermedades inflamatorias intestinales podrían incorporarse al Programa Médico Obligatorio (PMO) con cobertura del 100% si avanza un proyecto de ley presentado en la Cámara de Diputados. La iniciativa busca garantizar el acceso integral a estudios, diagnóstico y tratamientos para pacientes con enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, colitis indeterminada y colitis inclasificable, tanto en el sistema público como en obras sociales y prepagas.
El proyecto, impulsado por los diputados nacionales Germán Martínez y Claudia Palladino, surge en un contexto en el que organizaciones de pacientes advierten sobre las dificultades para acceder a diagnósticos oportunos, tratamientos y cobertura integral. En Rosario, estiman que unas 3.000 personas podrían convivir con estas patologías.
Qué enfermedades incluye el proyecto
La iniciativa contempla cuatro patologías que integran el grupo de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales (EII): Enfermedad de Crohn, Colitis ulcerosa, Colitis indeterminada y Colitis inclasificable. Se trata de enfermedades autoinmunes que producen inflamación crónica del aparato digestivo. Aunque actualmente no tienen cura, los especialistas señalan que un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado permiten controlar los síntomas, disminuir las complicaciones y mejorar la calidad de vida.
En los fundamentos del proyecto, los autores sostienen que garantizar el acceso oportuno a las prestaciones sanitarias «redunda en una mejora significativa de la calidad de vida del paciente» y evita el agravamiento de cuadros que, sin tratamiento, pueden derivar en internaciones o cirugías.
Una enfermedad poco conocida que podría afectar a miles de rosarinos
Si bien Argentina todavía no cuenta con un registro nacional de pacientes, organizaciones que trabajan con estas patologías estiman que unas 3.000 personas podrían convivir con enfermedades inflamatorias intestinales en Rosario. La falta de estadísticas oficiales es uno de los reclamos históricos de quienes acompañan a los pacientes. También advierten que el desconocimiento provoca demoras en el diagnóstico, ya que los síntomas suelen confundirse con otros trastornos digestivos.
Además del impacto físico, estas enfermedades afectan profundamente la vida cotidiana. Durante los brotes pueden provocar diarreas con sangre, dolores abdominales intensos, anemia, fatiga y una necesidad imperiosa de acceder rápidamente a un baño, una situación que muchas veces deriva en aislamiento social, dificultades laborales y problemas para sostener la actividad educativa.
Un reclamo que lleva años
Desde hace más de dos décadas, la Fundación para el Cuidado Integral del Enfermo de Crohn y Colitis Ulcerosa (Fundeccu) acompaña a pacientes de todo el país y promueve políticas públicas vinculadas con estas enfermedades. Entre sus principales reclamos figura la sanción de una ley nacional que garantice la cobertura integral de estudios y tratamientos, además de brindar protección social, laboral y educativa para quienes conviven con estas patologías. La organización también impulsa campañas de concientización para visibilizar lo que define como una «enfermedad invisible»: personas que, aunque no presentan signos externos, padecen síntomas que condicionan cada aspecto de su vida diaria.
Qué cambia si se aprueba la iniciativa
El proyecto establece que las prestaciones vinculadas con las enfermedades inflamatorias intestinales deberán contar con cobertura del 100% en todos los subsistemas de salud. La medida comprende la pesquisa y detección temprana, los estudios diagnósticos, los medicamentos, los tratamientos médicos y todas las prácticas necesarias para el seguimiento de la enfermedad. De convertirse en ley, esas prestaciones pasarían a integrar el Programa Médico Obligatorio, por lo que serían de cumplimiento obligatorio para hospitales públicos, obras sociales y empresas de medicina prepaga.
