La brigada USAR de la Federación Santafesina de Bomberos Voluntarios regresó a la provincia tras trabajar en los derrumbes provocados por los sismos en el norte de Venezuela. El brigadista Marcos Solís compartió detalles de la misión.
La brigada USAR de la Federación Santafesina de Asociaciones de Bomberos Voluntarios regresó a la provincia tras participar en operativos de rescate en Venezuela, donde una serie de terremotos afectó el norte del país. El contingente estuvo compuesto por 40 rescatistas y perros especializados, que trabajaron durante varios días en tareas de búsqueda técnica, inspección de estructuras colapsadas y recuperación de víctimas.
Marcos Solís, uno de los brigadistas santafesinos, relató este jueves su experiencia en diálogo con LT8. «Fuimos 40, volvimos 40», sintetizó. Solís destacó el recibimiento del pueblo venezolano, pero reconoció que lo más difícil fue convivir con la desesperación de quienes esperaban noticias de sus familiares atrapados bajo los escombros.
«Los días fueron duros. No por cómo la pasamos nosotros; el pueblo venezolano nos recibió muy bien, con mucho agradecimiento. Fue duro por lo que nos tocó vivir y por lo que vimos», afirmó.
La brigada trabajó en La Guaira, una de las ciudades más afectadas por los sismos, junto a equipos de rescate de Venezuela, Bolivia y Ecuador. Solís señaló que una de las imágenes que más lo marcó fue la presencia permanente de familiares frente a las estructuras colapsadas. «En cada edificio estaban los familiares que no se querían retirar porque esperaban encontrar a sus seres queridos», detalló.
El brigadista explicó que esa situación acompañó cada jornada de trabajo y que el paso de las horas hacía cada vez más difícil mantener las esperanzas de hallar sobrevivientes. «Minuto a minuto las cuestiones que hacían a la sobrevida se iban complicando. Las caras iban cambiando», precisó.
Solís reconoció que el equipo mantenía la ilusión de poder rescatar sobrevivientes, pero el escenario se volvía cada vez más adverso. «Nosotros teníamos mucha ilusión de usar el equipo que habíamos llevado para ayudar, pero la realidad es que cada día era más complicado», agregó.
Acostumbrado a intervenir en emergencias, Solís comparó la magnitud del escenario en Venezuela con otras misiones en las que participó, como el derrumbe de Villa Gesell. «Ahí era un único edificio y todas las miradas estaban puestas en ese lugar», recordó. En Venezuela, en cambio, «eran equipos trabajando en distintos edificios, uno al lado del otro, todos derrumbados y en la misma situación. Por suerte nunca me había tocado algo así», contó. «Nunca habíamos visto algo así», sentenció.
La brigada USAR de la Federación Santafesina cuenta con certificación internacional bajo normas Insagar de Naciones Unidas, lo que la habilita para intervenir en operaciones de búsqueda y rescate urbano en cualquier parte del mundo. El contingente viajó con ocho toneladas de equipamiento especializado.
Tras completar la misión, todos regresaron a la sede de la Federación, en Gálvez, donde fueron recibidos por autoridades provinciales. Solís destacó el funcionamiento del grupo durante toda la misión. «El equipo es muy sólido, venimos trabajando hace mucho tiempo. Fue un aprendizaje para nosotros mismos y eso es muy positivo», resumió.
