La comunidad venezolana en Rosario organizó la recolección de medicamentos, alimentos y ropa para enviar a las zonas afectadas por los terremotos en Venezuela. El primer cargamento, de cerca de una tonelada, ya fue despachado.
Rosario — A una semana de los terremotos que afectaron la costa de Venezuela, la comunidad venezolana en Rosario mantiene abiertos puntos de recolección de donaciones destinadas a las víctimas. La iniciativa comenzó el mismo día de los sismos, cuando un grupo de venezolanos que se había reunido para organizar una campaña de ropa de abrigo para migrantes locales redirigió sus esfuerzos.
Alexander Astudillo, ingeniero ambiental y residente en Rosario desde hace casi diez años, relató que al conocer las primeras noticias sobre los terremotos intentó contactar a sus familiares en Caracas y La Guaira sin éxito. “Muchos servicios públicos colapsaron”, declaró en una entrevista con el programa Una Tarde +.
Según Astudillo, algunos de sus familiares perdieron partes de sus viviendas y otros se encuentran alojados en refugios montados en estadios de béisbol. “Tenemos amigos que perdieron madres, hermanos e hijos”, afirmó.
En pocas horas, la comunidad logró reunir cerca de una tonelada de medicamentos e insumos médicos, que fueron enviados a Venezuela mediante un vuelo de Aerolíneas Argentinas y con aportes de empresas privadas. “Somos cerca de 6.500 venezolanos en Rosario”, señaló Astudillo.
La colecta continuará durante los próximos días. Además de medicamentos, se reciben alimentos no perecederos, ropa y pañales para un segundo cargamento humanitario. Los puntos de donación habilitados desde el martes son el Mercado del Patio, Latin Lover y Súper Chévere, en el horario de 9 a 20.
Respecto a la búsqueda de sobrevivientes, Astudillo sostuvo que “los venezolanos no vamos a perder la esperanza. Seguimos esperando que nuestros hermanos aparezcan con vida”. También mencionó que sectores de las zonas afectadas aún no reciben ayuda debido al colapso de caminos y edificios.
En cuanto a la preparación ante el fenómeno, Astudillo indicó que en su formación universitaria se estudiaba la posibilidad de un terremoto pero “nunca hicimos simulacros ni aprendimos cómo actuar”. Relató que muchos venezolanos recibieron una alerta automática de Google segundos antes de los sismos, pero “no estábamos preparados para recibir ese mensaje ni para saber cómo responder”.
