El déficit de la balanza turística argentina se situó en US$ 3.184 millones durante el primer trimestre de 2026, una cifra que duplica el rojo total de la balanza de pagos, según datos del INDEC y un informe del Ieral/Fundación Mediterránea.
El déficit del sector turístico argentino alcanzó los US$ 3.184 millones durante el primer trimestre de 2026, según datos del INDEC. Esta cifra representa una mejora del 8% respecto al mismo período de 2025, pero continúa siendo un componente significativo en la balanza de pagos del país.
La balanza de pagos registró un déficit de US$ 1.651 millones en el primer trimestre. El superávit de exportación de bienes, de US$ 6.339 millones, compensa parcialmente los déficits en servicios e ingreso primario. El déficit turístico es más del doble del déficit total de la balanza de pagos.
Según un informe de Marcos Cohen Arazi, del Ieral/Fundación Mediterránea, por cada US$ 10 que un argentino gasta en el exterior, entre US$ 6,50 y US$ 7,50 impactan sobre las reservas del Banco Central. Esto, sumado al pago de deudas por falta de financiamiento internacional, explica que el BCRA haya comprado algo más de US$ 11.400 millones en el año sin que se conviertan en reservas internacionales netas.
Los argentinos gastaron US$ 4.825 millones en el exterior en el primer trimestre, una de las cifras más altas de la última década. Aunque viajó menos gente, el gasto promedio por viajero subió un 12%. El ingreso de divisas por turistas extranjeros fue de US$ 1.641 millones, un crecimiento del 12% interanual.
El cociente entre turismo emisivo y receptivo indica que, por cada turista internacional arribado, 2,3 argentinos hicieron turismo en el exterior. En 2025, esa relación fue de 2,8 a 1. Cohen Arazi señaló que la tendencia es una señal alentadora en el contexto de un tipo de cambio relativamente bajo y problemas de competitividad.
Los datos de mayo confirman que la llegada de no residentes creció un 20%, mientras que el turismo emisivo se contrajo un 12% en comparación con el año previo. “La recuperación del turismo receptivo representa una oportunidad para generar divisas sin necesidad de desarrollar nuevos sectores productivos. Consolidar esa tendencia dependerá no sólo de la evolución del tipo de cambio, sino también de mejoras permanentes en competitividad, infraestructura y calidad de los servicios”, concluyó el especialista.
El equipo económico espera que las inversiones del RIGI, que suman US$ 29.892 millones en 16 proyectos aprobados, contribuyan a mejorar la balanza de pagos. Por ahora, la Inversión Extranjera Directa aportó US$ 1.291 millones. La Formación Bruta de Capital Fijo se desplomó un 11,6% interanual en el trimestre y la inversión en términos de PBI es de 15,9%.
La calificadora internacional MSCI no mejoró la nota de Argentina, lo que aleja la posibilidad de emitir bonos a menores tasas en el mercado internacional. Morgan Stanley Capital International cuestionó el “cepo a las empresas” y señaló que desalienta inversiones mientras el país no libere dólares para que las firmas dispongan libremente de sus utilidades.
