La vicepresidenta Victoria Villarruel participó este sábado de la conmemoración del Día de la Bandera en el Monumento Nacional a la Bandera, en Rosario, pese a no haber sido invitada por el gobierno nacional. Durante el evento, cuestionó al exvocero presidencial Manuel Adorni y señaló diferencias con el trato recibido por parte del Poder Ejecutivo.
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, asistió este sábado al acto central por el Día de la Bandera en el Monumento Nacional a la Bandera de Rosario, a pesar de no haber recibido invitación del gobierno nacional. En declaraciones a la prensa, afirmó: “Lo de Adorni está totalmente de más”.
Villarruel llegó por su cuenta al evento y, según indicó, se ubicó en el lugar asignado, al lado de la presidenta de la Cámara de Diputados de Santa Fe. Durante la ceremonia, prácticamente no tuvo contacto con las autoridades del Poder Ejecutivo, que estaban en la primera fila. Al finalizar, comentó: “¿Es difícil saludar a un vicepresidente en plena democracia? No sé. Hay que preguntarles por qué son maleducados”.
Antes de la promesa de lealtad en el Patio Cívico, la titular del Senado criticó la presencia del exvocero presidencial Manuel Adorni. “No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni”, sostuvo, luego del discurso del presidente Javier Milei.
Villarruel ratificó que no participó en la organización de la ceremonia y que fue invitada por el gobierno provincial. “Me senté donde me asignaron, al lado de la presidente de la Cámara de Diputados de Santa Fe. Conversamos con ella y con todos los que quieran conversar”, declaró. Se definió como una rosarina “por adopción”.
La vicepresidenta señaló que no iba a perderse los festejos. “Aunque no hubiera recibido invitación, hubiera venido. Fuimos elegidos por el voto popular y dijimos que íbamos a luchar contra la corrupción”, afirmó. En la misma línea, expresó: “Vengo a darle mi homenaje al principal prócer que hizo de la honestidad la razón de su vida. Cómo no voy a estar acá”.
En un tono más informal, Villarruel indicó que es simpatizante de Rosario Central. “He estado toda la vida acá, caminando por el bulevar Oroño. Me queda ir a la cancha, tengo que ir a la cancha”, dijo.
La vicepresidenta también se refirió a la organización del acto: “Es un mensaje pésimo que no haya saludo, que no haya invitación. No quiero tener ninguna otra declaración que no sea la unión de los argentinos”. Enfatizó que el evento “no era un acto para apoyar a Adorni”.
Tras la ceremonia, Villarruel tomó un rumbo distinto al del presidente Milei. Se quedó a la promesa de lealtad a la bandera junto al gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Pablo Javkin.
