El candidato de derecha Abelardo de la Espriella obtuvo el 43% de los votos en la primera vuelta electoral en Colombia, superando al oficialista Iván Cepeda. El balotaje está previsto para el 21 de junio.
El mapa político de América Latina podría registrar un nuevo cambio de signo tras las elecciones presidenciales en Colombia. En la primera vuelta, celebrada el pasado domingo, el candidato Abelardo de la Espriella se impuso con el 43% de los sufragios, según datos oficiales.
De la Espriella, de perfil outsider y respaldado por el uribismo, superó al candidato del oficialismo, Iván Cepeda, del Pacto Histórico. El analista internacional Joaquín Bernardis, en diálogo con CyD Litoral, señaló que el resultado representa un revés para el gobierno de Gustavo Petro.
“Es un revés para el oficialismo, otro más en América Latina, que viene siendo una tendencia de esta década e incluso de la pasada”, afirmó Bernardis. El especialista agregó que De la Espriella “sale de la derecha tradicional colombiana, urivista, pero tiene un perfil outsider muy similar a los de Javier Milei, Jair Bolsonaro o Nayib Bukele”.
De cara al balotaje del 21 de junio, Bernardis advirtió que la suma de votos de la derecha urivista, representada también por Paloma Valencia, podría acercarse al 50%. “Si no se revierte la tendencia, claramente cambiaría el signo político en Colombia”, sostuvo.
En materia de política exterior, un eventual triunfo de De la Espriella implicaría un alineamiento con figuras como Javier Milei o José Antonio Kast, modificando el perfil internacional y la vinculación con el mercado y la economía local.
Uno de los ejes de la campaña fue la seguridad interna. El programa de “Paz Total” impulsado por Petro no logró desactivar la violencia de grupos como el ELN y las disidencias de las FARC. “Se vio un fracaso del plan de Paz Total”, indicó Bernardis. De la Espriella propone un “Plan Colombia 2.0”, que consiste en avanzar directamente sobre los paramilitares y el narcotráfico utilizando a las Fuerzas Armadas.
En el plano económico, Petro ejecutó una suba del salario mínimo cercana al 22% en un contexto de inflación anual controlada de entre el 5% y 6%. Sin embargo, el discurso de ajuste fiscal impulsado por De la Espriella, similar al de Milei, caló en las clases medias y altas. “Viene con una visión muy similar a la de Milei sobre la gestión económica y la reducción del gasto público”, explicó Bernardis. La plataforma opositora incluye una reforma tributaria y un esquema de flexibilización laboral.
Para las tres semanas de campaña previas al balotaje, Bernardis anticipó que la estrategia de Iván Cepeda será “la campaña del miedo”, enfocándose en el posible impacto de las políticas de De la Espriella sobre la violencia.
