El economista Martín Rapetti, titular de la consultora Equilibra, expuso su visión sobre el panorama económico durante un foro organizado por la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) y el Ministerio de Desarrollo Productivo en La Fluvial.
El economista Martín Rapetti, titular de la consultora Equilibra, afirmó que la economía argentina «seguirá en la actual situación de estancamiento» durante 2026, descartando un repunte fuerte. Rapetti participó esta semana del foro «Fabricar futuro» organizado por la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) y el Ministerio de Desarrollo Productivo en La Fluvial.
En ese marco, analizó el panorama económico actual, caracterizado por «una actividad deprimida, una inflación que busca estabilizarse en torno al 2 % y las dudas de los inversores sobre la sostenibilidad social y política del modelo vigente». Sobre el nivel de actividad, sostuvo: «Si bien existen dudas sobre si la economía ya ha tocado fondo, los datos actuales muestran una economía deprimida, especialmente si se excluyen sectores dinámicos como el agro, la minería y la energía».
De cara al futuro, señaló que «las proyecciones para 2026 no sugieren un cambio drástico respecto a 2025, previéndose un escenario de estancamiento o una recuperación muy suave en la mayoría de los sectores, lejos de un boom económico antes de las próximas elecciones».
En cuanto a la dinámica de precios, estimó que tras la desaceleración de abril, se espera que para mayo los números arrojen resultados similares, entre el 2,3 % y 2,4 %. «La visión general es que la inflación se mantendrá en torno al 2 % mensual, descartando por el momento que caiga a niveles cercanos a cero de forma inmediata», declaró.
Rapetti señaló que, a pesar de las condiciones pro-mercado que busca generar el gobierno, la Inversión Extranjera Directa (IED) sigue mostrando reticencias. Entre las razones principales destacó «la incertidumbre política, con un temor latente hacia las elecciones de 2027 y la posibilidad de un cambio hacia un gobierno menos pro-mercado». Asimismo, consideró que «existe una duda genuina sobre la sostenibilidad social» del modelo de Javier Milei. «Los inversores se preguntan si la economía logrará incluir a la población para garantizar estabilidad a largo plazo», apuntó. A esto se suman «los ruidos por las internas gubernamentales y la historia de inestabilidad de las reglas de juego en Argentina».
Respecto de la estrategia del equipo económico frente a los desafíos en la acumulación de reservas y el frente fiscal, explicó que el dólar se mantiene actualmente estable «gracias a una fuerte oferta del agro y dólares financieros». Sin embargo, prevé que en el segundo semestre la situación cambie «debido al fin de la cosecha y la cercanía del año electoral, lo que aumentará la demanda de divisas como refugio, presionando el tipo de cambio al alza».
La recaudación, por otro lado, se vio resentida por el estancamiento de la actividad, «lo que genera dudas sobre la continuidad del equilibrio fiscal basado únicamente en el recorte del gasto», precisó. «La verdadera clave de la sostenibilidad no reside solo en el déficit cero, sino en recuperar el acceso a los mercados de crédito. Argentina cuenta con un equilibrio financiero, aunque maquillado, pero sigue sin financiamiento externo, lo que marca una debilidad estructural frente a otros países», opinó Rapetti.
