Las autoridades sanitarias confirmaron que el marinero evacuado de un buque en la terminal de Vicentín en San Lorenzo padece herpes zóster. Se descartó la presencia del virus del ébola.
La tensión epidemiológica que mantuvo en vilo a las terminales marítimas de San Lorenzo durante las últimas horas quedó disipada. Las autoridades sanitarias y los profesionales médicos de un sanatorio privado de Rosario confirmaron que el tripulante extranjero evacuado del buque mercante amarrado en la planta de Vicentín no padece el virus del Ébola.
El paciente, que se desempeña como engrasador en la embarcación de ultramar, fue diagnosticado con un cuadro agudo de herpes zóster, una afección dermatológica y neurológica de origen viral conocida como “culebrilla”. Los síntomas iniciales —fiebre alta de 38,9 °C, mialgias intensas y erupciones ampollares en la piel— activaron los protocolos de Sanidad de Fronteras, pero los exámenes clínicos de laboratorio descartaron cualquier patología hemorrágica tropical.
¿Qué es el herpes zóster?
El herpes zóster es una enfermedad provocada por la reactivación del virus de la varicela-zóster (VVZ), el mismo agente infeccioso que causa la varicela durante la infancia. Una vez que una persona se cura de la varicela, el virus permanece inactivado en los ganglios nerviosos sensoriales. Años o décadas más tarde, debido a factores como el estrés severo, la fatiga extrema, la baja de defensas o el envejecimiento celular, el virus puede reactivarse y manifestarse con un cuadro doloroso.
Síntomas característicos
- Erupción cutánea y ampollas: aparecen vesículas llenas de líquido que se distribuyen en forma de franja o “cinturón” en un solo lado del cuerpo (torso, espalda o rostro).
- Dolor neurálgico: se describe como dolor ardiente, punzante, con hormigueo o hipersensibilidad extrema al tacto en la zona afectada.
- Fiebre y malestar general: es común que el paciente presente picos de fiebre alta, escalofríos, dolor de cabeza y fatiga muscular.
Posibles tratamientos
El herpes zóster no tiene una cura definitiva, pero existen protocolos médicos para mitigar los dolores, acelerar la cicatrización y evitar complicaciones crónicas como la neuralgia posherpética. Los tratamientos que se aplican al tripulante incluyen:
- Medicamentos antivirales: aciclovir, valaciclovir o famciclovir, administrados idealmente dentro de las primeras 72 horas desde la aparición de las erupciones.
- Analgesia para el dolor: antiinflamatorios comunes, analgésicos de acción neurológica (gabapentina, pregabalina) o parches tópicos de lidocaína.
- Cuidados de las lesiones: mantener las ampollas limpias, secas y cubiertas con gasas estériles para evitar sobreinfección bacteriana.
Con el diagnóstico definitivo, Sanidad de Fronteras levantó las restricciones preventivas sobre la embarcación en los muelles de San Lorenzo, permitiendo que la terminal de Vicentín retome sus operaciones logísticas habituales. El operario evoluciona favorablemente en el centro asistencial rosarino sin representar riesgo para la salud pública.
