La Secretaría de Control municipal envió al corralón 514 vehículos en el marco de los operativos de disuasión y prevención de picadas ilegales en Rosario.
La Secretaría de Control municipal de Rosario informó que ya remitió al corralón más de 500 vehículos en lo que va del año, como parte de los operativos de disuasión y prevención de picadas de motos y autos que se realizan en la ciudad. Las intervenciones y patrullajes se llevan a cabo a diario e incluyen puntos fijos de control en varios sectores, así como actuaciones derivadas de denuncias de vecinos.
“Hoy estamos dedicando muchos recursos a este tipo de intervenciones, los cuales no solo se traducen en las remisiones, sino también en disuasiones e intentos de picadas que son desbaratadas. Este tipo de acciones son muy peligrosas y generan mucho riesgo en el entorno en que se realizan, es por eso que vamos a seguir siendo muy rigurosos”, declaró el secretario de Control municipal, Diego Herrera.
Según indicó el funcionario, la Secretaría de Control reforzó sus actuaciones preventivas en la ciudad durante todo el día, con foco en distintos sectores y énfasis en los operativos preventivos antipicadas. Las intervenciones se intensificaron con presencia en sectores como La Florida (Av. Carrasco y Gallo; Av. Carrasco y Escauriza y el sector conocido como los serruchos); Costa Alta (playón y rotonda del Puente de la Cabecera a Victoria); Bv. Oroño y Lamadrid; el Parque Héroes de Malvinas (Ayacucho y Gutiérrez); el Circuito La Zapatilla; el Parque Scalabrini Ortiz; las Cuatro Plazas; y Wilde y Calasanz.
En todos estos lugares hay presencia diaria y un esquema de control de saturación permanente, incluso con triples turnos durante los fines de semana y vísperas de feriado. Los operativos se desplegaron especialmente en estas zonas por concentrar mayores antecedentes de denuncias de vecinos y reclamos vinculados a encuentros ilegales de motos y vehículos.
Durante el período se identificaron 163 reclamos relacionados con maniobras peligrosas y ruidos molestos asociados a esos encuentros. A partir de esa información se planificó el esquema intensivo de control. En ese marco, la Secretaría de Control envió 514 vehículos al corralón. La cifra incluye los operativos en los que participan agentes municipales junto a la Policía de Santa Fe, y no toma en cuenta las intervenciones que realizan solo los efectivos policiales.
En el corralón se ejecuta el decomiso de autopartes no homologadas utilizadas para aumentar potencia o velocidad, como escapes modificados o potenciadores. Los costos de extracción y desmantelamiento son afrontados por el infractor.
