Luis Navratil Nuesch, conocido como El Loco Kenobi, abrió en la localidad de Andino, provincia de Santa Fe, un museo con más de 400 objetos de la saga Star Wars. La colección incluye figuras originales, réplicas de cascos, sables de luz y láminas de cine.
En la localidad de Andino, provincia de Santa Fe, Luis Navratil Nuesch, de 54 años, abrió un museo dedicado a la saga Star Wars. El espacio, denominado La Cueva del Loco Kenobi, se encuentra en el primer piso de una cabaña ubicada en el frente de uno de sus dos terrenos arbolados. Navratil construyó las vitrinas de madera reciclada que albergan los objetos.
Navratil nació el 20 de diciembre de 1970 en el barrio de Alberdi, en Rosario. Es hijo del músico rosarino Luis Navratil y de la artesana Miriam Nuesch. Tiene ascendencia checa y suizo alemana. Su abuelo, Carlos Navratil, fue arquitecto en Rosario y participó en la construcción de los Tribunales de Rosario y del edificio del Colegio de Arquitectos, y en el concurso del Monumento a la Bandera.
Según declaró a este medio, su interés por Star Wars comenzó a los 12 años, cuando vio la primera película de la saga en un cumpleaños infantil. «Star Wars me cambió el mundo», afirmó. Desde entonces, comenzó a coleccionar figuras, láminas y otros artículos relacionados.
El museo incluye figuras originales de la marca Kenner, réplicas de cascos utilizados en las películas, sables de luz de la marca Master Replica, láminas originales de cine, autógrafos de actores y dobladores, y objetos personalizados creados por el propio Navratil. Entre los objetos destacados se encuentra una alcancía comprada rota en una feria de Buenos Aires y un muñeco de 79 centímetros de altura adquirido en Puerto San Martín.
Navratil también trabajó como talento para LucasFilm en convenciones y eventos, hasta que Disney adquirió la franquicia. «Con Disney hubo un problema en Argentina y eliminó todos los talentos que había», explicó.
El coleccionista indicó que, si bien en la región de Rosario es uno de los mayores coleccionistas de Star Wars, reconoce que hay personas en Buenos Aires con colecciones más extensas. Participó en la convención Crack Bang Boom de Rosario, donde exhibió objetos y trajes.
Navratil afirmó que el museo funciona como un espacio personal de calma. «Si vengo de afuera con la cabeza quemada, acá me calmo», sostuvo.
