Con más de sesenta años de historia, el puente de madera que conecta la ciudad de Santa Fe con el distrito costero de Alto Verde se prepara para ser desmontado. Su construcción, comenzada a principios de los años 60, fue reflejada en crónicas de El Litoral que dan cuenta de su origen y desarrollo.
El puente conocido como «palito», que une la ciudad de Santa Fe con el distrito costero de Alto Verde, será retirado según las previsiones actuales. La estructura de madera, que data de 1962, será desmontada en el marco de los preparativos para los Juegos Sudamericanos 2026, que utilizarán el riacho Santa Fe como escenario de disciplinas acuáticas.
La necesidad de un puente que conectara Alto Verde con el resto de la ciudad comenzó a plantearse a finales de la década de 1950. En un artículo publicado a mediados de 1958, el diario El Litoral informó que «la construcción de un puente sobre el riacho Santa Fe, en el lugar en que éste se reúne con la laguna Setúbal en las inmediaciones del puente Colgante pondría a la isla en contacto estrecho con la ruta nacional No. 168».
Dos años más tarde, en el verano de 1960, el mismo medio confirmó el inicio de las tareas preliminares. «Puede anticiparse que la estructura del puente será de madera», señaló la publicación.
El 12 de agosto de 1960, El Litoral tituló: «La construcción del puente entre Santa Fe y Alto Verde se inició». La crónica detalló que «los trabajos iniciados consisten en el hincado de pilotes, los que servirán de base a la construcción de la superestructura del puente. Los mismos alcanzan una profundidad calculada entre los 6 y 8 metros y son de lapacho paraguayo. El número total de pilotes es de 66 midiendo 30 por 30 cms».
En diciembre de 1960, el diario reportó que «en plazos menores que los previstos y con elementos de trabajo anticuados (caso del martinete) se ha concluido el trabajo del pilotaje del puente».
El 22 de enero de 1962, El Litoral informó que vehículos ya transitaban por el puente, aunque sin inauguración oficial. «Un acontecimiento destinado a modificar fundamentalmente la vida de un vecindario numeroso, cual es el que reside en el vecino distrito de Alto Verde, se ha producido en estos días», afirmó el artículo.
El apodo «palito» fue atribuido al ingeniero Luis Barletta, quien según crónicas dijo: «Esto, más que un puente parece un palito». Barletta fue posteriormente responsable de la megaobra del puente Oroño.
La estructura tiene 90 metros de largo, 3,70 metros de ancho de calzada y nueve metros de altura. Los trabajos estuvieron a cargo de militares de Pontoneros y demandaron tres años. Se inauguró en 1962 y se dejó de usar en 1995.
