Una investigación periodística difundió audios que vincularían al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, al actual mandatario Nasry Asfura y al presidente argentino Javier Milei en un plan para desestabilizar gobiernos de izquierda en la región. Los implicados niegan las acusaciones.
En las últimas semanas, una serie de audios y documentos filtrados en plataformas digitales ha dado origen al denominado «Honduras Gate», una supuesta operación de desinformación que involucraría a varios líderes latinoamericanos. Según la investigación, el expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández (JOH), habría liderado una estructura comunicacional destinada a desestabilizar gobiernos de izquierda en la región.
Los audios, difundidos por el sitio hondurasgate.ch y replicados por el medio español Canal Red, contendrían conversaciones entre Hernández, el actual presidente hondureño Nasry Asfura y la primera vicepresidenta María Antonieta Mejía. En ellos se escucharía a Hernández proponer la creación de una oficina de periodismo digital con apoyo de sectores republicanos de Estados Unidos y mencionar al presidente argentino Javier Milei como uno de los colaboradores, con un supuesto aporte de 350 mil dólares.
«Vamos a montar una oficina aquí con el apoyo de algunos republicanos para poder atacar y extirpar el cáncer de la izquierda de ahí de Honduras y de toda Latinoamérica», se oiría decir a Hernández en una de las grabaciones. En otro fragmento, el exmandatario afirmaría: «Estuve en una llamada con el presidente Javier Milei y fue exitosa. Yo creo que en este punto podemos hacer cosas grandes para toda Latinoamérica».
La filtración también sugiere una eventual participación indirecta de Israel, a través del exprimer ministro Benjamin Netanyahu, en la liberación de Hernández, quien fue condenado en 2024 a 45 años de prisión por narcotráfico en Estados Unidos y luego indultado por Donald Trump en noviembre de 2025.
Los mandatarios de Colombia, Gustavo Petro, y México, Claudia Sheinbaum, reaccionaron públicamente. Petro acusó a Netanyahu de financiar la defensa de Hernández para desestabilizar su gobierno, mientras que Sheinbaum restó importancia a las filtraciones, calificándolas de «campañas sucias».
Por su parte, Juan Orlando Hernández desestimó la autenticidad de los audios, argumentando que podrían haber sido creados con inteligencia artificial. El sitio web de la investigación, con base en Suiza, asegura haber utilizado el software forense Phonexia Voice Inspector para verificar las voces, y denunció haber sufrido más de 39 mil intentos de intrusión informática desde Estados Unidos e Israel.
El antecedente del «Honduras Gate» se remonta al Caso Hermes, un escándalo de corrupción en Honduras que implicó el desvío de unos 5 millones de dólares para financiar medios de comunicación y la reelección presidencial de 2017.
