El juez Ariel Lijo ordenó revisar las finanzas del jefe de Gabinete y de su cónyuge, además de las comunicaciones de un amigo del funcionario, en el marco de una investigación por posibles irregularidades en sus gastos.
El juez Ariel Lijo ordenó este miércoles levantar el secreto fiscal del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y de su esposa, Bettina Angeletti, para profundizar la investigación y encontrar el origen de los fondos con los que el funcionario pagó los viajes que realizó al exterior junto a su familia. La medida también busca determinar si existió algún tipo de irregularidad, ya que los gastos y deudas que mantiene Adorni no coinciden con el sueldo percibido, primero como vocero presidencial y luego como jefe de Gabinete.
Hasta el momento, por medio de declaraciones de testigos que presentaron facturas y tickets, se conoció que los gastos en viajes al exterior y las compras de dos propiedades (una en el barrio porteño de Caballito y otra en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz) se realizaron desde que inició sus funciones en el gobierno nacional.
Además, Lijo ordenó revisar las comunicaciones del periodista y productor Marcelo Grandio, amigo de Adorni y quien lo acompañó en el último feriado de carnaval en un vuelo en avión privado a Punta del Este. Grandio, mediante su productora ImHouse, cerró contratos con la Televisión Pública, que a través de la Secretaría de Comunicación depende de la Jefatura de Gabinete.
La medida sobre el teléfono celular y otras comunicaciones abarca tanto los contactos de Grandio con Adorni como los que mantuvo con quien figura como titular de la productora, Horacio Silva. Será implementada a través de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (Dajudeco) y apunta a investigar posibles “dádivas” y negociaciones incompatibles con la función pública.
En el marco de las investigaciones, el fiscal Gerardo Pollicita recibió este miércoles el testimonio de Leandro Miano, empresario inmobiliario que participó de la operación de compra por parte del jefe de Gabinete de un departamento en el barrio porteño de Caballito. Miano es hijo de Claudia Sbabo, una de las dos jubiladas que le vendieron el departamento de la calle Miró al funcionario, a quienes aún les debe 200 mil dólares.
Miano tiene 44 años y es socio en una desarrolladora inmobiliaria del empresario Pablo Martín Feijoo, hijo de Alicia Viegas, la otra jubilada que le vendió el departamento de Miró a Adorni. Feijoo, de 36 años, ya prestó testimonio y relató que conocía a Adorni porque sus hijos comparten el mismo colegio. Además, contó que el entonces vocero presidencial acordó de palabra pagarle 65 mil dólares adicionales, por fuera de la escritura traslativa de dominio.
Esta semana ya había declarado Matías Tabar, el contratista que hizo las refacciones de la propiedad que el funcionario tiene en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz, quien afirmó que el costo de la remodelación ascendió a unos 245 mil dólares pagados en efectivo y sin factura.
